
Se cae, lo recojo, se vuelve a caer, lo vuelvo a recoger…
Viernes, Noviembre 16, 2007Las primeras noticias, dicen grado 6- 7 en la escala de Richter. Fuerte, pobres nortinos… pero no es tan grave. Los alemanes estos… que con un grado 4 ya escandalizan.
No. Las noticias siguen llegando y es un grado 7,7. Eso es otra historia. Todo sobre 7,5 es otra historia. Pobre gente. No tengo parientes en el norte. Igual llamo para constatar. No, nadie de los míos andaba por allá. “Solo” hay dos muertos, aunque muchos heridos y lo peor, porque es en el largo plazo, muchos sin casa. En Tocopilla no se puede ni entrar a lo que quedó del hospital. Leo, escucho, me dicen. Pienso en amigos de allá. Los llamaré en cuanto se calme el asunto. Nunca se sabe cuando se puede ayudar.
No sé que edad tenía para mi primer temblor con conciencia. Pero creo que mi primer terremoto fue el de Allende… si, es que en Chile se dice, que cada cambio de presidente viene con un temblorcito, por lo menos. Será este el de la Bachelet?
Para la elección de Allende fue un grado 6 coma algo, solo recuerdo a mis padres mirándose y diciendo: “eso sería entonces…” Ja! no tenían idea!!!
El siguiente que me vuelve a la memoria es el del 85, porque fue con toda la familia en Chile. Mis hermanos, los con “L” en el pasaporte, y los otros, ya estaban de vuelta en Chile y mi padre había muerto hacía algunos años, era el cumple del menor, era verano y recogíamos la mesa que habíamos puesto para 16 personas, en el patio trasero.
Cuando empezó el temblor, nadie se movió de donde estaba. Uno en Chile se mueve cuando el temblor vale la pena, sino pa’que.
Esta vez valió la pena, el temblor alcanzó el 7,8 en la escala de Richter y quedó la escoba… silencio profundo y lleno de polvo al terminar. Tazas no quedaron, las en uso y las del aparador de la cocina se quebraron. Dios nos protegió, se salvó la tele.
Entonces 16 personas que se miran, que se despiden, que se suben apretadas a un par de autos y que parten a ver que pasó en sus respectivas casas.
Cada tanto una réplica, y entonces estacionas el auto a un lado de la calle, a esperar que pase… y sigues.
La cerca que separa los patios, no existe. El perro corre libre, atravesando jardines que ya no tienen división. De punta a punta de la calle. El perro venía llegando de México, con la familia de mi hermana, por eso conoce el fenómeno. Igual está como loco.
La única que faltó a esta cita fue una de mis sobrinas casada y en… Mexico D.F. A ella le tocó el otro, el recordado, porque con una décima de grado más, mató a mucha más gente. En esos años una comunicación por cable nos avisó que de ese terremoto, estaban bién, ella y su marido.
Las conversaciones de los próximos meses giraban en torno a eso, dónde estabas cuando empezó el temblor, qué hiciste, como quedó tu casa… y la de tu gente.
Un colega de mi hermana llegó con la foto de la suya a la oficina y la mostró: “yo la veo bien, que suerte!” le decían. Y él respondía, cada vez, más muerto de la risa con su broma. “No, si yo también. Lástima que lo que ves es el segundo piso, el primero quedó debajo!”
En la tele nos explicaron qué es un edificio “asísmico”. Es el que tiene zonas donde refugiarse, salidas y que debe permitir el tiempo suficiente para que salgas de él. Después se puede caer tranquilamente. Milagros hay, claro. Pero ya no son responsabilidad del arquitecto, ni del control estatal sobre ellos. Volverán ahora a explicárselos a los del norte.
Yo me quedo con el recuerdo alucinante de ver como el suelo se mueve como si fuera agua, en olas y de ver acercarse y alejarse el techo de mi casa de un piso. Qué elasticidad! Siento admiración profunda por los que construyeron ese barrio de clase media, a finales de los 60tas. Y agradecimiento.
Cuando era niña sufría los primeros días de las vacaciones en la playa. Escuchaba el mar y pensaba en las historias del maremoto del 62 en Valparaíso. Grado 8 o 9? … da igual, muchos daños, muchos muertos… mucho mito. Yo sufría con el sonido del mar, hasta que mi alma porfin lograba entregarse a su destino.
Cuando era niña no entendía porque habían edificado un país en un lugar tan peligroso. Cuando era niña no sabía, que como siempre, el ser humano puede ser más peligroso que la naturaleza, y más injusto.
Cuando era niña soñaba con un avión llego de mi gente. Era mi manera de trabajar el trauma: primero mis padres, y sus hermanos, y mis hermanos, y sus parejas, y sus hijos, y los hijos de los hijos, y la vecina y así… hasta que conciliaba el sueño. Unos cuentan ovejas, yo contaba gente salvada de ese país y sus temblores. No me acuerdo para dónde iba con todos ellos. Pero seguro no a Alemania, ni a México, ni a Argentina, ni a Inglaterra o España o Suecia. Los lugares por los que ellos se repartirían un poco tiempo después.
Pero el ser humano reconstruye, vuelve a construir aún sabiendo a ciencia cierta que se le va a caer. Sin saber cuando va a pasar, pero con la certeza de que todo se acaba. Es impresionante verlo en vivo y en directo, es una de las cosas que caracteriza a mi país, allá no es metáfora o elección personal, es realidad.
Hoy les tocó a los de Tocopilla y Calama. Ya se levantarán, en el mismo lugar del próximo terremoto.

“Unos cuentan ovejas, yo contaba gente salvada”. Pali, esa es la mejor representación sobre el sentimiento de miedo ante un terremoto, que leí en mi vida.
… la práctica, Gin, la práctica de andar definiendo terremotos, el de Valdivia, el de Antofagasta, el de Valparaiso, el de Santiago y ahora el de Calama… qué país! qué país… Sabes? no sé si uds. tienen estos cosos… la gente de Guatemala, seguro con sus volcanes, y los de México, ya sé… pero y la Argentina?
Ja!, preguntale a Angel Gris que vive en Mendoza, o a la gente de San Juan. Ellos se la pasan agarrados de los árboles. Lo que sí, los terremotos en gran escala por suerte se dan bastante poco, pero algunos destruyeron ciudades enteras.
no, si yo sabía que dios es justo, ves?
si ginger me permite, con piel de gallina le hago copy paste a su comentario.
me alojaba en lo de una amiga en los ángeles y me desperté al escuchar un buuuuuuuum provocado por la caída de un televisor que generosamente mi amiga me había preparado frente a la cama
mi neurosis y yo estábamos seguras que se cayó por alguna patada que yo le había dado mientras dormía
al despejar la culpa me dí cuenta que fué un terremoto
si lo pasaste no tengo nada que agregar
otro abrazo de los que alivian
Si claro Miriam, la gente en California también tienen su plaquita… nosotros hablamos de temblor cuando no es demasiado fuerte ( hasta 5,5) de ahí pa’ delante es terremoto y si hay modificación de paisaje- como en el de Valdivia, donde apareció un lago entonces es cataclismo… y antes se hablaba de maremoto, ahora todo el mundo tomó la palabra tsunami… supongo que lo tuyo fue temblor…
Mi país es tan sísmico que prácticamente tiembla todos los días. (Bajito, eso sí) Pero cada tanto hay temblores fuertes y el terremoto del 91 en Limón mató a mucha gente. (Yo misma casi muero en un 5º piso).
El último grande fue hace unos tres años, durante una cumbre de presidentes (y el Rey Juan Carlos). Casí hay convención de mandatarios en pijama en el lobby del Hotel Herradura.
PAl, ustedes tuvieron el terremoto más alto de la historia hace muchos años o me equivoco?
A veces me haces temblar, Pal…
Ya sabes que yo sentí el terremotito pequeño aquel y quedé impresionada.
Tiemblo con la humanidad nuestra tan vulnerable a la fuerza de la tierra y tan vulnerable… a nosotros mismos.
Uy!Lau … lo del más fuerte, no sé, pero el de Valdivia que fue cataclismo, fue brutal y seguro fue uno de los dos o tres más espantosos de los registrados por el ser humano… por otro lado, los californianos, los japoneses y los mexicas son competencia seria … pero siempre que pasa algo así en Chile los diarios hacen toda clase de investigaciones así es que pronto saldrá el dato por ahí. Lo otro es que de al información se pasa a una especie de apuesta de cuando y dónde será el próximo… me para los pelos acordarme…
cuál terremotito pequeñito Sui? … y si, es que “no somos nada”… y entre guatacaso y guatacaso se nos olvida. Para mi es raro que exista un lugar como Europa, bue… tenemos el sur Italiano… yo quedé muy impresionada con la película Stromboli de Rosellini, me conmovió mucho y me recordó mucho a mi país y la actitud de su gente… ahora pensando en Tocopilla lo vuelvo a sentir. Somos hormigas.
Mi primer terremoto fué el del ‘85, tenia apenas tres años. El día anterior al terremoto, me dieron de alta de un hospital que se encontraba (y digo “encontraba” porque se derrumbo) en el DF. Ese es mi recuerdo de aquel terremoto, porque de los 3 años, no tengo muchos recuerdos, y los que tengo de este temblor es por mi madre. El segundo fue hace menos de seis meses, no hubo muertos, pero lo sentí en todo su esplendor porque me encontraba en un tercer piso. Y sí, Pal tienes mucha razón, se ve perfectamente como se ondea el piso, los muros… todo. Si a esto le agregas unas compañeras que se paniquean en vez de mantener la calma y salir del lugar, la experiencia se agudiza. Desde entonces, cada que percibo un movimiento anormal en la tierra, creo que esta temblando :lol:
Saludos
Tienes razón Sandra, como odiaba a las tontas que gritan y ruegan al cielo!!!! los hombres suelen hacerse directo en los pantalones, y como que es más digno… no sé, pero me recordaste a mi prima ese día del 85, y se me mezcla la compasión con las ganas de cachetearla… yo saqué a su hija de la casa, porque ella estaba paralizada, y cuando salimos nos abrazó y no pude moverme más… y otra cosa, claro es el 85!!! se junta en mi recuerdo que el 86 fue llamado el “año descisivo” por la oposición al innombrable y hubo más muertos que nunca… se me mezclan los “eventos”.
Y eso del hospital es una de las cosas que más me asombran de mi país, el de Tocopilla no se cayó completamente, pero está inutilizado y NO HUBO MUERTOS… no sé como lo hacen.
A pesar que no creo que esto tenga importancia, para los que les gustan las cifras y las exactitudes, averigüé: el más fuerte registrado es el 9,6 en la escala de Richter de Valdivia en 1960 El de Santiago del 85, fue grado 8 y el de México 8,1. No deja de ser horroroso el 7,7 de Calama y Tocopilla. Se cayeron más de 1400 casas y hay cerca de 4000 damnificados durmiendo a la interperie.
Me parece que con mi cobardía, me muero de un infarto si alguna vez me encuentra un terremoto…
Besos sin temblores
pero Dudis, no es por valiente que se sobrevive, porque no te deja alternativa el fenómeno. Y menos son cobardes los muertos por infarto, que los hay, sino que tenían una mierda de corazón!
Mi abuela, por ejemplo- contaba mi mamá- que le daba por decir: “sálvense uds. no más hijas, dejenme aquí nomás”. La javie tenía artritis y no se podía mover, y mi madre y sus hermanos trataban de sacarla, pero en el fondo la vieja no se podía mover de miedo y le daba por “martirizarse”, para que el asunto tuviera sentido… al final nadie podía salir porque ella no se dejaba tocar… y anda a dejarla sola!
Mi mamá agarró la onda contraria, tampoco se movía de la cama si estaba temblando, mi papá me sacaba y entraba a buscarla, tenía que convencerla, porque ella opinaba que “que tanto oh!”… cuando se murió mi papá el primer temblor que pasamos juntas y con mi hermano, recién retornado, mi mami salió corriendo al umbral de la puerta y murmurando “diós mio, dios mio!!!” … y coherentes con la historia de la familia Adams la hicimos callar (que brutos!!! que brutos… perdón mamita, perdón…)
Nunca se sabe Dudis, a lo mejor eres la valentía misma. O a lo mejor haces el ridículo… cómo reaccionará el macho recio del Angelgris? pobre… ahora, si de verdad te pasa algo… entonces da lo mismo como reacciones.
Uno de esos terremotos terribles en Chile fue el que destruyó la ciudad de Mendoza de Caucete. Y juntando fondos para Caucete, en un festival benéfico, fue como se conocieron la joven Eva Duarte, actriz en ciernes, y Perón… así se atan las cosas, una desgracia más del terremoto…
En Santa Fe nos morimos ahogados por las inundaciones pero los terremotos no nos tocan.
Cerca de acá hubo un tornado en un pueblo donde viven mis primos, cuando yo era chica. La casa de mis primos estaba en el borde del tornado, se salvó la familia de milagro; mi papá que fue de inmediato recuerda esta imagen: la casa totalamente deshecha, pero la escoba apoyada en el tapial del fondo, estaba intacta, no se había movido.
Si Ashi, lo de la escoba es justo lo que le digo a Duda: se salvó y con dignidad, pero no hizo nada ni tiene ningún mérito la escoba esa, simplemente no le tocaba.
(qué bien verte de nuevo por aquí…)
Cada pais tiene sus motivos para levantarse, cada uno lleva impreso esfuerzo y mucho coraje, lo malo de los temblores es que no te avisan, en esta epoca sabes cuando va a llover, cuantos dias, se puede preveer, si hay un tornado te dicen, pero el temblor no, llega y se va por un rato, para luego decir me fui pero no.
No soporto a la gente que se pone mal en situaciones dificiles, para mi mala suerte mi mama es capaz de salir corriendo y no parar, por suerte ese 3 de Marzo del 85 se porto bien ( jajajajaja, disculpen) pero su cara de espanto me dijo que eso que pasaba no era nada, pero nada bueno. De ese temblor ya paso mucho, quedan muchas imagenes y la sensacion de que un dia nos va a tocar.
Me encanto tu frase “Unos cuentan ovejas, yo contaba gente salvada” muy poetica .
Que tengan un buen fin de semana
María_Dolores, claro, cada ser humano tiene sus razones, algunos son un monumento a la humanidad por si solitos de tanto levantarse… cierto que los temblores son inprevisibles e incontrolables, eso es lo que nos deja durmiendo mal, el recuerdo de estar desvalidos y desamparados.
De ese día del 85 han pasado muchos años y muchos temblores más, y sin embargo es el más fuerte que yo he vivido. Ya hubo otro más fuerte en Santiago?
Lo que menos me gustaba en Chile era eso de hablar sobre “la energía liberada” y que los expertos dijeran que no, que ya venía el que si liberaría la energía acumulada y la cacha de la espada y la pata’e la güagüa y el sombrero de Pancho Villa… como si saber que un día la naturaleza, si le da la gana, nos borra ayudara en algo.
Si, parece que la frase gustó pero así era, no es matáfora.
Beso para ti y que tu fin de semana sea bueno también.
El título de este post me suena metafórico. Sirve no sólo para aquellos que están acostumbrados a los desastres naturales; si no, también para aquellos que por un motivo u otro tienen que reconstruir sus vidas.
En Guatemala el terremoto de 1976, fue justo el cumpleaños de mi tío, mi padre le llamo para decirle que no armara tanto alboroto… yo no recuerdo, tenía 3 meses y algo más. Sin embargo, tenemos en La Antigua Guatemala el continuo recuerdo de lo que han hecho los terremotos en nuestro país. En la decada de los 90s tuvimos muchos temblores, yo creí que mi hermana estaba moviendo la mesa (ella penso lo mismo de mi) hasta que vi que los santos sobre la refri estaban “caminando” hacia la orilla, y escuche a mi hermano gritar que salieramos al patio…
En Japon, todavía no he tenido el disgusto, mas que un leve temblor, y otro que no senti… por ahora.
Y por cierto, en mi blog deje un post relacionado al tuyo de alguna manera.
Cierto Lali, muy cierto. A esos me refiero también, con mucha admiración.
Nicte: uno vive con los recuerdos de otros terremotos, con las historias, con los mitos que se van formando alrededor… no sé como no está lleno el teatro chileno, el poco cine y los libros de esto. Es algo que define a mi país: la cordillera, el mar, los glaciares, el desierto de Atacama, el increíble smog de Santiago y los terremotos. Si, en Tocopilla ya se hace el chiste: “tiré la casa por la ventana!” y así… (y claro, es primavera, que si nó la sonrisa se les congelaba igual)
Una vez le dije a una japonesa que cuando temblaba en Japón nosotros nos asustabamos, y que cuando temblaba en Chile pensabamos si les iba tocar a ellos… y ella me dijo que a ellos les pasaba lo mismo. Me pareció una hermandad extraña esa…
Hola Pal, tanto tiempo que no pasaba por acá.
Como chilena estarás habituada a que de vez en cuando se te mueva el piso. Como mendocina que soy también y aún más después de haber pasado mi infancia en la provincia de San Juan. El terremoto del 77 nos encontró durmiendo a las 6.30 de la mañana, su epicentro fue en la ciudad de Caucete. Que quedó casi destruida. Era impresionante ver como se hamacaba el agua del canal que corría frente a casa.
Debo confesarte que los temblores me provocan una sensación indescriptible, no me dan miedo, me encanta escucharlo. Ya sé, estás pensando que estoy loca, puede ser. jajaja!. beso
Sole, si, lo de Caucete fue como lo de Tocopilla parece. Terrible.
A mi si me dan miedo, sobre todo desde que sé que pueden seguir y seguir… yo trato de estar ocupada durante ellos, y si a mi prima esa vez no le hubiera dado el ataque y no me hubiera aprisionado con su abrazo, yo no habría podido hacer ni media observación en el del 85…
y entiendo tu fascinación, tu gusto? no sé… como decía mi mamá:
cada uno con sus gustos, decía una vieja y se comía los mocos.
Por suerte no, nunca mas volvio a temblar asi, perooooo… como dices tu, viven hablando de cuando temblara, que pasara, hace un tiempo me entere que la comuna en la que vivo hace unos años ( pte alto) pasa por la falla de san ramon y que mas encima los volcanes que tenemos por aca,son volcanes apenas dormimos ( bue eos lo sabia hace mucho) .
Bue la corto mejor, no sea cosa que conjuremos un temblor, con esto de andar juntando energia :P.
Saludos a todos
El fin de semana anduve en México y me agarro un mini sismo pero igual se sintió. Andaba bajando la escalera de la casa y mi primo pensó que andaba ebria. Mal, muy mal.
En Junio, donde vivo, tembló y eso que estamos en zona asísmica.
Saludos Pal :)
maría_dolores: juajajaja! (ups! perdón…) justo eso es lo que digo… que es mucho más que vivir en zona sísmica, que es una presencia eterna… qué si ya nos toca, qué si se acumula mucha energía… y yo vengo de unos cuantos km más allá de tu actual comuna (Macul, pero de lo que fue Ñuñoa, o sea cerca de Pte. Alto)Juajajaja, si nos agarra nos agarra. Y tienes razón: shshshshsh! silencio.
Marié: En que endaban tu primo y tú?
Y yo, desperté un día como a las 3 de la mañana y allí mismito me agarró un grado 4 que hasta en la radio nombraron, y eso en Alemania… y yo le digo al aturdío, ey! un temblor, y mesié me contesta “arghmpf, siissis” y yo pensé, qué cool el alemán este… pocos como mi maridito, qué valiente etcetc… pero NO, era que no despertó… juajajaja La próxima le pido plata.
En realidad me hubiera gustado escribir un post sobre las bromas que nos echamos cuando pasan estas cosas, de lo pesaditos que se ponen los periodistas y los brujo, y los científicos y los agoreros… todos al mismo nivel… pero no me atreví! pienso que eso tendría que hacerlo alguien de Tocopilla o Calama… o por lo menos esperar a que les llegue el camión del agua…
Dale contá las bromas, no dejamos de sentirlo por ello… Además ya les debe haber llegado el agua, dale, dale
Yo me desespero pensando en el terror que deben sentir aquellos que no tienen cerca, al lado, a sus seres queridos en el momento en que la tierra decide tragarse todo.
Las madres cuyos hijos están en el colegio o en alguna otra parte y no pueden abrazarlos fuerte fuerte para intentar protegerlos en el momento crítico.
Cuando pienso en eso, me falta la respiración.
Coincido totalmente con Ginger (1). Pal, mi mamá es igual que tu abuela, en cuanto comienza a temblar se la pasa arreando a los demás para salir a ponerse a salvo y si la tomas del brazo para salir igual dice: sálvense ustedes, a mí déjenme acá. Claro, nadie sale si no es con ella por delante, pero qué mal rato pasamos todos cuando el techo truena arriba de una y mi mamá, que se paraliza por el miedo, en lugar de correr camina más despacio.
Cuando parí a mi hija, un mes después del temblor del 85, tembló levemente cuando yo estaba en el hospital, de madrugada, intentando dormir, con los puntos abajo y sin querer moverme. Estaba en un primer piso, con mi hija a un lado. La psicosis que se vivía en aquel momento hizo que alguien se lanzara por la ventana, no sin antes aventar dos colchones. Las enfermeras, al ver aquéllo y recordando lo que había sucedido en varios hospitales que se cayeron un mes antes dejando muchos muertos, amenazaron con que; si volvía a temblar esa noche, quienes pudiéramos tomar a nuestras criaturas, hiciéramos lo mismo. Recuerdo que me levanté, sí, y no dejé de caminar por los pasillos con mi hija en brazos tratando de ver si era más práctico correr hacia las escaleras que saltar por la ventana. Gracias a Dios no tembló más aquélla noche, y lo mejor; me dieron de alta por la mañana.
Beso grande
Ashi, juajajaja si, es que sería fantástico poder directamente ponerte las bromas que hacían los de tocopilla… al lado de fotos de casas sin paredes, pero con los muebles ordenaditos: “vivimos en la casa invisible”, era mi cumpleaños y tiré la casa por la ventana”… y el problema del agua es para rato.
Si Sonia, es terrible. Así fué cuando mi hermana llegó a su trabajo ese día del 85, y sus compañeros la esperaban con la noticia de que en México, donde estaba su hija mayor habían sufrido un terremoto horrible. Afortunadamente juto con la noticia, la esperaban con todo listo para utilizar el cable y saber cuanto antes como estaba. Estaba bien.
Adri, qué historias… y han pasado 22 años (igual una se acuerda, aunque no fuera lo más importante que nos haya pasado en la vida. Sin ir más lejos, nació ese año tu hija)… si, la psicósis de “después de” es para no creerla el día de hoy.
mi mama cuando cuple año ciga
uy! Angélica, no te entendí nada…