
Qué te pasa?
Viernes, Marzo 14, 2008
Debe ser que en mi familia reírse demasiado o llorar, la emoción que se muestra, es sinónimo de debilidad y ridículo, que yo siento atracción fatal por películas, cuentos o creaciones que muestran un segundo de emoción, o alguna de esas conmociones profundas que nos da la vida a todos, más tarde o más temprano. De esas que nos congelan la sonrisa irónica, de esas que nos dicen mirándonos a los ojos: y?! ríete ahora!
Me pasa que si alguien abre una ventana de su sensibilidad y me permite verla por un segundo a través de un par de lágrimas o, por ejemplo, ofrece un desnudo total y primer plano de su egoísmo, al expresar ella en mi presencia un deseo que a lo mejor no tendría ni el derecho de soñar… pero se lo permite y yo estoy allí para vivirlo, me pasa que me pregunto si no es esto que veo, un mensaje a mi persona, una interpelación de la vida directamente a mi.
Al final todos somos lo mismo señoras y señores, no nos sintamos ajenos al fenómeno.
No sé como se renuncia a esa manera de sabiduría y conocimiento que son el sentir. Supongo que se hace para no sufrir. De mis padres lo entiendo, mi padre tenía, ya lo he dicho antes, una madre loca y un padre sádico, y mi madre una madre pobre, y por eso ausente, y un padre que los abandonó a su suerte: a su mala suerte. ¡No estaban como para ponerse a sentir profundo!
Por otro lado ya sé que el miedo al desate de los sentimientos puede ser poderoso y regidor.
Supongo que también será porque no todos somos iguales y no todos somos así de emocionales como yo, o como mi padre lo fue, o como es mi hijo, o como es mi sobrino menor y así no todos tienen la necesidad vital de acomodar en su lugar, y experimentar también, esa parte del cuerpo que es el sentir. Y ejercitarla.
Pero ese subgrupo humano y familiar que les nombro es el que sufre con la falta de educación emocional. Nos revolvemos sin entender cuál es nuestra falla de fábrica, dónde estuvo el error. Como si este karma de sentir, de tener que sentir, fuera solo y únicamente una maldición.
Pero no llorar las frustraciones, no reírse con el idiota que todos llevamos dentro, es también no saber buscar ni ofrecer los brazos abiertos para consolar a cualquiera, también a ti mismo. Es no saber como ofrecer la mano para acompañar, y menos saber que te la están ofreciendo y debes aceptarla. Con las penas pequeñas, con las emociones que te ofrece el día ensayamos. ¿Qué vas a saber sino como se hace con las grandes?
¿Quien sabe nombrar más de cinco emociones? Como se puede tener respeto real por algo que ni siquiera nos atrevemos a nombrar, y menos a mirar a la cara. Como darles el lugar que les corresponde sin dejarlas que nos atropellen, si no conocemos su fuerza ni su distancia? Cómo saber cuál es el sentimiento adecuado? y sobretodo, cuál la expresión de este que corresponde!?! Y no en el sentido de con qué cara me veo menos ridículo, porfavor.
Hay tantas maneras de llorar, tantas de estar contentos, de estar satisfechos, tantas de sentir frustración, tantas de sentir vergüenza, tantas de tratar de no sentir nada… tantas maneras de sentimientos y de reprimirlos. Supongo que tantas como sentidos del humor. Tantas como seres humanos existen.

La familia apesta
pero qué genio!… ni tanto… pero hay que acostumbrarse a ellos, porque no hay alternativa …
(aunque algo de susto me da: bienvenido…)
Y todos interiorizamos las cosas de una forma diferente. En realidad, no es mucho lo que sabemos del otro, aunque se trate de mi madre, o mis amigos de la infancia. Lo que pasa por dentro es un misterio.Y también es un misterio el porque lo extriorizamos o no, o de que forma, que caminos conducen a eso. Es muy poco lo que sabemos sobre los sentimientos, tan solo que los sentimos o no.
beso
A
A mí (yo una vez…) me sale bárbaro la parte de entender la desgracia ajena y la felicidad propia.
Pero cuando es al revés, es decir, la alegría ajena y la desgracia propia, enloquezco.
A veces veo a alguien reírse y pienso: Pobre, no entiende nada… (y sin embargo, yo me río bastante)
En fin…
Uno de los miedos más grandes que hay es ser uno mismo y mostrarnos como somos. Mucha gente, se guarda para si su debilidad para demostrar ser fuertes ante otras personas.
Y pues sobre la familia, nadie elije a su familia. Y la que te toque…
Y Pal, comenta en mi blog las veces que quieras, por mi no hay problema. :)
En mi caso quisiera aprender a mostrarme como no soy. No me gusta que cualquier paparulo sepa como me siento tan solo con mirarme o escuchar el tono de mi voz.
Besos y cambios.
PALU…Me identifico totalmente con las palabras de DUDIS…
Yo me puedo estar cagando de la risa y ser más simpática que el payaso “PLIN PLIN”,pero la ficha se me cae solita…
P.D.:A parte siempre tuve una sensibilidad muy especial y cero heredada,además de mi voz,a mi lo que me cagan son los putos ojos,me hablan solitos los guachos! GRRRRRRRRRR
BESOTES GRANDOTES! ;)
Y mostrarnos tal cual somos esta bueno,pero no en éste mundo cada vez más perverso…
sentir, expresar, no tener miedo
caetano veloso supo decir que de cerca nadie es normal
por lo menos estamos del bando de los que sentimos a pesar del autismo que tantos heredamos
y así vamos encontrando gente que “habla” nuestro idioma y aprendemos con mucho sufrimiento a alejarnos de la otra y soñamos con que en la próxima sabremos detectar mejor para herirnos menos
GenioMaligno, me hiciste cagar de risa. Un comentario muy acertado :)
Sobre el post, hay gente que tiene otra visión de los sentimientos. No digo que esté bien o mal, sólo que todo el mundo tiene su propio modo.
Ahh, yo soy orgullosamente llorona, orgullosamente emotiva, si hay que reír me río, si debo decirle a alguien que lo quiero, o que se ve guapo (a), o que me hace falta, lo digo. Si debo decir algo no tan halagador, también. Piropeo a raudales, incluida yo misma, por supuesto, la cosa es a ambos lados. En fin, nací en una familia cuya única emoción es la cólera, así que me siento orgullosa de ser la Marilyn Monster.
Ajo: mientras sepamos que es un sentimiento y no indigestión… hay gente que ni eso sabe. Analfabetos que se dice.
Lavigapondia: a mi me salen las dos rebién, se me contagian cual enfermedad de cabrochico.
Marié: una mexicana hacía la observación que en nuestros países había que mostrarse remacho y duro para que los otros te admiraran… en cambio acá los alemanes, solo te admiran si te quejas de lo lindo… allá no se ve bien llorar, acá reirse es lo feo… cuestión de slalom sentimental.
Duda y Gabu: mmmmh… les creo, además deben matar de susto a los demás … pero les advierto que una no se puede llevar la contraria en estos casos, sin pagarlo caro.
Si Miriam con un poco de suerte y si no es muy tonta, una aprende.
Guty, que cosas… una habla de sentimientos y la gente se olvida de TERNURA, ALEGRÍA DE VIVIR, el sentimiento de solidaridad con otros, la identificación y claro … la envidia, y quien sabe que más… parece quie solo existiera la tristeza y la rabia… y claro el olvido total… lo dicho, analfabetos sentimentales. Así nos va.
Lau: que tanto oh! Pero es un clásico, hay gente que se frustra y eso le da rabia… siente celos y eso le da rabia… se sienten trístes y eso les da… rabia!… yo creo que hasta cuando están contentos les da rabia!! juajajajajaja así es cuando no se permiten distinguir que mierda es lo que sienten… en fin.
A mí siempre me costó demostrar mis sentimientos ,pienso que es porque mi madre era tan demostrativa que cargoseaba y yo quise no ser como ella. Uh…..un psicólogo por acá ….
A mi me encanta llorar de risa, pero no me gusta que me vean llorar de tristeza o impotencia. Esto no quiere decir que no haya largado lágrimas frente a otro, pero me siento ridícula y extremadamente vulnerable.
probando, probando… (este servicio de comentarios están como los de blogspot!!!)
Juli… si, encuanto nos metemos por ahí necesitamos el “traductor e Intérprete”… selevacer…
Nadie, y a quién le va a gustar llorar de pena poh!!!
ahora sentirse ridícula? eso si que podría ser ridículo… piensatelo antes de sentirlo… o era sientelo antes de pensarlo? (ay! Juliiiiii otro de los mismos profesionales para mi pliiiis!)
Juli… si, en cuanto nos metemos por ahí necesitamos el “traductor e Intérprete”… selevacer…
Nadie, y a quién le va a gustar llorar de pena poh!!!
ahora sentirse ridícula? eso si que podría ser ridículo… piensatelo antes de sentirlo… o era sientelo antes de pensarlo? (ay! Juliiiiii otro de los mismos profesionales para mi pliiiis!)
Ah, pues yo soy de las lloronas… Aunque tengo mis periodos de frialdad pasmosa. Esquizofrenia personal.
Yo creo que somos emocionales, tod@s. Otra cosa es que hayamos o no aprendido a esconderlo, o nos parezca cosa de guardar.
Y ya se sabe que lo que se esconde debajo de la alfombra acaba echando tallos y raices.
Me gusta cuando escribes estas cosas…
gracias Sui… y yo que casi lo borro con todo y comentarios… (y lo de la alfombra si que me da miedo, hacer el ridículo?… eso depende la mayoría de las veces del público.)
Ejemplifico, para no sentirme tan ridícula :)
Mi primera jefa me tenía de punto. Le gustaba hacerme hacer trabajos insignificantes porque decía que no me daba el intelecto para más. Por darte un ejemplo, me tuvo seis meses pegando sobres. Yo tenía 18 años. Trabajaba y estudiaba abogacía. Además, como en mi ciudad no hay universidad, me había ido a vivir sola, lejos de mi familia. Así que frente a ella, pegaba sobres sonriendo, pero cuando llegaba a casa lloraba como loca. NI EBRIA IBA A DERRAMAR UNA LAGRIMA EN SU PRESENCIA.
A ese tipo de situaciones me refería cuando dije que no me gustaba llorar en público.
Claro entiendo, y aún así tengo que preguntarme: te habrías sentido ridícula de haber llorado en su presencia?
Entiendo que una en ese caso aguante lo más que pueda, pero si lloras, será porque llegaste a tu límite. Y así da lo mismo quién ganó!
Son justo los casos en que una además de pasarlo mal se echa le culpa por no haber aguantado a una bruja como esa. Como si alguien pudiera sin secuelas…
Entiendo perfecto y yo habría tratado de hacer lo mismo que tú… si la necesidad del dinero hubiese sido mucha…
Claro que la expresión de la emoción o sentimiento debe ser socialmente aceptable, pero eso tb cambia con las sociedades y los tiempos… ahora, no creo que convenga dejarse llevar y pegarle un tiro, pero tampoco aguantar hasta dárselo uno mismo.
La gente muestra sus sentimientos y yo mayormente no entiendo un carajo, che. (risas)
Mi llorona interior salta en los momentos menos esperados, pero jamás por tristeza, generalmente por enojo. En lugar de enojarme, lloro, y lógicamente todo el mundo o se asusta o se caga de risa. Igual me enojo, pero mientras lloro. Es un desastre. Tendré alguna tuerca mal ajustada?
Y ya puse el link otra vez. :P
Bater juas! yo también he dejado asustadísimo a más de uno con mis llantos… nada mal ajustado, la lagrima fácil nomás.
Ya lo vi :)
A la pucha llegué retarde al post, pero igual comento, porque está regio este tema. Tener los huevos para mostrarse uno como es, con los sentimientos que le acosan en el momento, es toda una terapia de por sí. Ahora bien, no sé qué tan productivo sea. Algunos como Ghandi, o la madre Teresa de Calcuta, eran puro zen y parece que sólo tenían una emoción … la de la eterna compasión y sonrisa agradable… pero lloraban, puteaban, se jalaban los pelos, se cagaban de la risa? No sé, creo que no está documentado. Lo que sí he descubierto a través de mis experiencias es que generalmente despreciamos la lágrima y honramos la carcajada, aunque esta última esté hueca y vacía, pero como es carcajada está bien, y la pobre lágrima nos horroriza aunque esté cargada de sentimiento y verdad.
“Generalmente despreciamos la lágrima y honramos la carcajada, aunque esta última esté hueca y vacía, pero como es carcajada está bien, y la pobre lágrima nos horroriza aunque esté cargada de sentimiento y verdad.”
Querida Lali, no importa que llegaras tarde, porque lo que dices es JUSTO lo que quise decir con el bosque de palabras que planté… solo agregar que no solo la alegría y la pena existen, es un espectro lo de las emociones y sentimientos, y tridimensional además, gracias sinceras.