
Hoy dice el diario que murió Benedetti. No creo.
Lunes, Mayo 18, 2009Una vez conté acá la alegría de encontrarme con mis amigas de la universidad de Chile.
Principalmente recordaba la contradicción entre los principios conservadores de esa época sobre nuestra vida amorosa, y por ende, sexual, y nuestra cofradía libertaria.
Les contaba como hasta hoy nos reímos de aquellos amores, de esos tiempos en donde vivir la pareja como se nos ocurriera era una forma más de darle a la dictadura.
Pero también les contaba lo terriblemente romántico de nuestra perspectiva de aquellos años.
Ah! Como queríamos ser la “mujer que yo quiero” de la canción de Serrat. Ah! Como queríamos encontrar a nuestro príncipe, sincero, solidario y compañero. Cómo queríamos ser pareja desde dentro, sin amarras desde fuera.
No necesitábamos la bendición de nadie.
Estábamos en estado de gracia, éramos jóvenes.
Y que desde fuera hubiera gente que nos hablara de la virginidad, del santo matrimonio no era más que un desafío personal para demostrarles que lo único que importaba era el amor.
Nuestro príncipe llegaría con música de Serrat de fondo, con una rosa roja y un poema de Benedetti aprendido de memoria para iniciar una relación en la que seríamos el 50%.
Sin nosotras no hay pareja y se sabría.
¿Más románticas dónde?
Hoy somos lo que somos, pero no dejamos de alegrarnos hasta la risa con llanto cuando nos acordamos de lo que fuimos.
A mi un buen chico me regaló un poema de Benedetti musicalizado. En esa época se usaba mucho regalar lo que no nos pertenecía. A los jóvenes nos pertenecía poco.
Pero Benedetti era de los nuestros.
Ojalá cada generación tenga uno que le cante como lo hizo él al amor a la solidaridad a la libertad o a lo que sea que esa sociedad necesite. Uno que acompañe, era un poeta cotidiano.
Hoy dice el diario que murió Benedetti.
Yo les regalo un poema, de él, como corresponde:
No te salves
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo
Y ya que estamos, el himno de la época:
… mi amor, mi cómplice y todo… y en la calle codo a codo… somos mucho más que dos…

a mi también me ha llegado la noticia….
Yo lo leí ayer y tampoco quería creerlo :(
Hace algùn tiempito tuve uno de esos dejà vú y me levantè sitiendo erròneamente (gracia’ diò) que el maestro ya no estaba entre nosotros…
P.D.:Hoy no sentì nada,sòlo apaguè inmediatamente la radio porque no querìa sentir que su ausencia a partir de ahora serìa real… :(
BESITUS DE TRSITURA
Las personas que con su hacer y decir dejan huella en nuestra vida, nunca mueren, haces bien en no creer que murió…
No soy tan amigo de las letras de Benedetti, sin embargo, me sacvo el sombrero ante su estilo llano y directo. Necesitamos mas escritores así.
En estas épocas en las que cualquier cosa se vuelve pretenciosa y se arroga injustamente el títlo de Libro, aunque no sea mas que la guia telefónica, es una muy mala noticia que nos abandone un artista de las letras.
Ayer a la noche, Afrael escribió en su bog que las palabras enmudecieron de tristeza. Y tiene razón.
Fué hace unos años ya. Caminaba por la peatonal Florida (trabajo a 2 cuadras) y me topé con un viejito de cara conocida que paseaba del brazo de su esposa … (yo conozco a este tipo) … pasando al lado mío … (es Benedetti, mirá vos) … y lo ví alejarse unos pasos … (no puedo ser tan pelotudo de no ir a saludarlo) … y volví corriendo, y dí la vuelta para volver a encontrármnelo de frente:
- Permítame estrechar la mano de uno de los grandes poetas latinoamericanos – le dije.
- Estos argentinos – contestó él mirando a su esposa – siempre exagerando todo.
Y tomé un café sentado en su mesa y guardo el recuerdo de aquella hora como esas cosas que espero sobrevivan al Alzheimer para poder contársela a mis nietos.
Y no Pal, los poetas no mueren.
Pablo:
y te tomaste un café con él? Y más encima era simpático el viejito?
Que loco… ya ves… mi hermana se encontró de frente en Broadway a Borges. No le dirigió la palabra.
Pero se acuerda.
(No me maten, que no es comparación)
Oye y después dices que no te atreves a nada. Lo digo por lo de Linda, o mejor lo de la hermana de Linda.
Al final todos tenemos un precio. Je!
(Mi pobre viejita tenía una foto con García Marquez que sacaba cuando yo menos lo esperaba y más vergüenza me podía producir. Si yo también soy capaz de sentirla.)
Un café!, que buena!
A mi me gustaría tomarte un café con el Gabo…no pierdo las esperanzas.
No puedo creer que se haya ido y quizá a un lugar tranquilo ,como dice en la poesía..Esa canción me produce una emoción inexplicable ,es que nadie como él supo hablar del amor..Donde quiera que esté gracias !! besos
no, ese a lugar tranquilo no va. No creo que lo aguante.
Yo he leído poco de él pero lo admiro muucho. Su cuento “Retrato de Elisa” es uno de mis favoritos.
Justo hace unos días leía que Benedetti había sido en cofradía muy duro con Juana de Ibarburú… y me dió una cosa como dolor de amor… porque a la sra Ibarburú le debo “la higuera”, una poesía que de niña me tocó mucho… allá ellos… a mi me gustaban los dos, aunque ellos no se gustaran.
Yo digo, se sientan a tomar café … y qué les dicen?
A mi no se me ocurriría ni media idea que comentar… mejor hagan como mi mamá, se sacan una foto y ya les queda tema pal resto de sus vidas.
(Seré justa con mi mami, el GM hacía vacaciones en el mismo lugar que unos parientes y allí estaba mi madre… no es que lo viera en un acto literario y se acercara…)
A mi me gustaría poder comentar 100 años de soledad, con él. La foto, cien por cien segura. Y el recuerdo, para siempre.
Muy acertado el título del post, porque solamente mueren, los que son olvidados.
abrazo
Qué cierto es lo que dices Chiru… a veces lo siento patente cuando le cuento algo a mi hijo de lo que viví con mi mamá… es como si ella todavía estuviera viviendo, sin mi, al otro lado del mar.
:)
Por eso mismo que dice Chiru, hay también muertos en vida: por el olvido.
Ando muy desconectada ultimamente, Pal, así que no me enteré y cuando leí tu post me dio como … no sé, un dolorcito en el quore. Qué de recuerdos … gracias a sus letras …
Los asesinatos son los preocupantes Lali.
Yo también ando en otra… ya volveremos, a las que nos gusta escribir no hay quien nos detenga.
No soy adepto a la poesía (en general), pero sin duda me llega el poema que transcribiste Palita (lo había oído hace muy poco).
Igualmente le hicimos un homenaje en el propio día de su muerte dentro de la obra de teatro que hacemos. Pusimos un CD con él recitando, y fue emotivo.