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Mejor dicho, yo dejo hablar a don Nica.

De Dios:

Padre nuestro que estás en el cielo
Lleno de toda clase de problemas
Con el ceño fruncido
Como si fueras un hombre vulgar y corriente
No pienses más en nosotros.

Comprendemos que sufres
Porque no puedes arreglar las cosas.
Sabemos que el Demonio no te deja tranquilo
Desconstruyendo lo que tú construyes.

El se ríe de ti
Pero nosotros lloramos contigo:
No te preocupes de sus risas diabólicas.

Padre nuestro que estás donde estás
Rodeado de ángeles desleales
Sinceramente: no sufras más por nosotros
Tienes que darte cuenta
De que los dioses no son infalibles
Y que nosotros perdonamos todo.

Nicanor Parra

De como se salvó de la muerte:

Me gustan los amores viejos.

Será porque nací en el año 25 del matrimonio de mis padres. Un matrimonio peleado, un matrimonio en las malas y en las buenas. Dos personas distintas, casi opuestas que decidieron estar juntas. La vida los juntó y ellos hicieron lo mejor que pudieron del asunto.

Será por eso que me gustan los amores que superan los años.

Será por eso que me gustan los años que dejan al descubierto lo mejor y lo peor de nosotros.

Como me dijo una señora muy mayor cuando le dije lo bonita que era, algo que ella debe haber escuchado ya muchas veces en su vida, y me contestó: “como decía mi madre: una bella ciruela, se convierte en una bella ciruela- pasa.”

Cierto.

Un buen amor recibe la pátina de los años sobre sus arrugas, no se gasta, sino que se forma, y no hay que tener miedo, aunque si cuidado al tratarlo.

No todos saben dejar atrás esos primeros años. No todos saben que hacer con esos primeros años.

Me gustan los amores viejos.

PASARAN ESTOS DIAS FELICES

Victor Heredia

Pasarán estos días felices
estas risas un día faltarán,
como el viento que arrastra la hojarasca
sé muy bien que algún día no estarán;
ni mi boca buscando tu ternura,
ni tu boca buscando mi calor,
pero sé, que ese día es tan lejano
como sé que estoy vivo por tu amor.

Pasarán estos días de recreo
estos soles que brillan por los dos,
y habrá un tiempo en que la melancolía
tejerá en su rueca otra canción.
Para entonces tendremos el recuerdo
de estos días felices y sin dolor,
hablaremos de esta pasión, que entonces
sostendrá en el futuro nuestro amor.
Yo te amo y el mundo se desploma
y no importa que nada siga igual.
Este breve momento de alegría
durará eternamente, como el mar.

Como todo país tiene su límite, los chilenos nos limitamos con los argentinos.

Y con los bolivianos y los peruanos, pero con estos topamos más bien.

Con los argentinos hay de lado y lado. Nos tenemos a la vista.

Hacemos como que estamos de espaldas y que somos muy distintos.

Y ahí estamos, tirados los dos al sur, uno al lado de otro diciéndonos cosas.

Y creyéndonos otras sin darnos la vuelta y mirarnos a la cara.

Fronteras y generalidades.

Yo tengo por ahí un pariente que atravesó la cordillera y se hizo chileno en el siglo XIX. Dicen. Una sobrina que nació en Buenos Aires y las dos hermanas de mi madre estuvieron casadas con argentinos.

En fin, que el chiste: ” tan simpático, no tiene la culpa de ser argentino”, o lo del negocio del año “comprar un argentino por su valor y venderlo por lo que cree que vale”, siempre fueron chistes periféricos. En mi casa no era tema… Argentina- Alemania en fútbol? Argentina poh!

Aunque no meto las manos al fuego por nadie. Jejejeje

Hoy me dí cuenta por qué le tengo tanta buena onda a Argentina, no es el pariente, ni los amigos que encontraron asilo político primero y después salieron rajando del siguiente golpe de Estado, con los amigos hechos en Argentina esta vez con destino a México.

No, es que yo de niña recibía de un tío (chileno) y desde Uruguay (!) la historieta que reálmente me recuerda mi primera infancia por allá por los finales de los 60tas, pricipios de los 70tas.

Socialización.

Nunca volví a ver esta historieta, y  es la primera vez que la veo con ojos de adulta.

Acá la tienen, por esta me ponía hasta nerviosa cuando sabía que venía mi tío y me la traía:

Con agradecimientos al Maese y su nostalgia cuarentona. Èl supuso bien que yo no conocía un programa de la tele de su infancia argentina. No Maese, esa no, pero Paturuzú.

Lo conociste tú?

Dice el diario, que dijo:

“Bachelet valoró el decreto de nacionalidad como un acto de justicia con una mujer a la que <las circunstancias de la vida la hermanaron con nosotros, sus compatriotas, desde donde nacen los vínculos más fuertes y más duraderos, desde el amor y desde el dolor>”.

Y Joan Jara es chilena. Ya era, la pobre, ya se sabe.

Esta es la canción que ella citó cuando le otorgaron la nacionalidad:

PS:

Y Pienso en Maida, una yugoslava que habiendo nacido en guerra civil, llegó a Chile y vivió el golpe de Estado y terminó volviéndose a vivir la siguiente guerra civil en su país.

La vida es misteriosa.

60 años, 4 hijos, viuda de un chileno a los 30 y tres guerras.

PS1: Acá la canción que pusieron en el acto, pero en una versión tras otra, las que encontré en youtube.

Las pongo porque me impresiona lo que se puede esperar de algunas canciones:

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