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cuando tú te hayas ido

Martes, Julio 7, 2009

¡Pero no! Pero… ¿Cómo pudiste?

Más que desilusionada, me miró de vuelta dolida.

-         Ese hombre me hizo sufrir mucho.

Me explicó.

Me acababa de confesar que hacía algo así como 50 o 55 años atrás le había dado la estocada final al caballero aquel.

Matchpoint para la señora. O para la señorita que ella fue alguna vez. La señorita confusa y triste que no llegaba a entender lo que había pasado otros casi 10 años antes de ese último encuentro, ese de la estocada y el matchpoint.

¿Cómo se deja de querer a alguien?

Si eso ya es un misterio, más misterioso aún nos parece cuando alguien no nos respetó ni un poquito así, de verdad respetar, respetar de tomarte en cuenta como un igual, y sólo te diste cuenta al final de largos 4 años de tu juventud.

Él se dejó acompañar sin pensar, solo sintiendo lo agradable que era no estar solo, pero cuando llegó el momento del compromiso, no fue ella la mujer con la que se casó, sino con la hija de la mejor amiga de sus padres.

Emilia ni siquiera tenía padre y quien sabe de qué vivía la madre.

Simplemente, un buen chico tendrá sus rebeldías pero al final no le da un disgusto así a su familia.

Gracia no era tan bonita, ni tan elegante como Emilia, pero su familia la conocía, la de él, eran todos amigos. Emilia solo pasó una vez por casa y sus padres ni siquiera le dirigieron una mirada. Ya se le pasará cuando sea el momento, hay que tenerle confianza, pensaron. Y así fue.

A la familia de Gracia le alcanzaba para educarla en colegio de monjas y dejarla bordando en casa a la espera del buen partido que vendría a buscarla. Ya se encargarían sus padres de encontrarlo, si no llegaba por si solo.

Las cosas como deben ser.

Lo siento chiquita, gracias por los años de tu compañía, ahora la vida real nos alcanza y me toca ponerme a trabajar en la empresa familiar. Y casarme con Gracia.

Emilia, en su barrio, dejó de ser “la novia del estudiante” para ser ” la jovencita abandonada”.

Pensé que si no fuera por lo desubicado de un comentario así de mi parte, debería pedirle que me reconociera por lo menos que le iban ese tipo de desgracias a su aire siempre un poco dramático, un poco de radio- novela. (En esos años, los de su historia, no había más que radio). Pero me callé. Eran otros tiempos y la humillación parecía que fue inmensa.

Nada de risas en abundancia, nada de llantos exagerados, pero a la hora del drama la procesión va por dentro. Supongo que así la podría definir. Si hay que sufrir, sufrimos, pero con dignidad.

¿Qué pensó Emilia cuando lo vio esa tarde en la Kermés del colegio de sus hijos? ¿Habrá sentido que era su momento? ¿Habrá tenido el plan listo desde hacía 10 años?

Emilia, alta y distinguida se había convertido en una mujer adulta, no era la chiquilla que hacía 10 años había sido. Tenía 30 años. No era ninguna jovencita perdida.

Y aunque sabía de su atractividad, se felicitó igual por haber elegido ese vestido que dejaba sus hombros redondos y suaves al aire, y esperó que él se acercara solo.

Ella sabía que él se le acercaría. Sabía.

Le preguntó si quería bailar con él, y ella le sonrió. Si, quería.

¿Qué bailaron?

¿Qué se bailaba hacia el final de los 40tas en una kermés de colegio en Santiago de Chile?

Pero estaban cerca uno del otro, y él le preguntó si se había casado. Así, sin más, se echó el lazo al cuello, pensaría Emilia.

Si, le contestó, y ese es mi marido (el hombre buenmozo, alto y de ojos pardos que nos mira sonriendo) y esos dos, son mis hijos (el mayor un chico, la siguiente una niña. Esos de pelos llenos de rulos dorados, esos que tienen mis ojos de gacela, el chico de ojos inteligentes y oscuros, la chica de los ojos azul piedra)

Y entonces se la dejó caer completa:

Yo sé que te casaste con Gracia hace años (en cuanto me dejaste). ¿Cuántos hijos tienen?

-         No tenemos hijos.

Lo siento, remató Emilia, sin sentirlo.

Cuando se acabó la música cada cuál volvió a su vida.

Ella volvió a recordar el momento 50 o 55 años más tarde, para contármelo. (¿Lo habrá olvidado alguna vez?)

Todavía no se arrepentía. Ni un poquito.

36 comentarios

  1. Sin temor a equivocarme me arriesgo a decir que amores asì no se olvidan jamàs porque es como si la piel misma tuviera tatuado un lenguaje anexo… Mmmmmmnosè si me explico [¿?]

    P.D.:A veces creo que al querer olvidar màs y màs alguno de esos intrincados recuerdos es cuando màs y màs los afianzamos al alma…

    BRACITO FUERTÒN
    Igual,hoy al menos no me des bolilla que ando montada a la nostalgia màs pura… :(


  2. Se me chafò la “A”!!!

    Quise dejarte ABRACITO!!!
    jajajjjaajajajaaja


  3. Sólo una mujer es capaz de esperar 50 años por una vendetta. No por nada Napoleón decía temerles más a ellas que a 10.000 lanceros.


  4. Te seré sincera Gabu, hay picas que duran la vida entera. Yo voto por pica, así, ni odio, ni amor, pica nomás.

    Pablo, este comentario me lo esperaba. Y si, en esta estoy contigo. Para lo que hizo ella hace falta sensibilidad y paciencia. Solo fueron 10 años pero presiento que si hubieran pasado 50 hasta que la oportunidad se le presentara, tampoco la habría dejado pasar.


  5. ahhhh… las vueltas de la vida
    Y no, creo no se olvida nunca.


  6. Yo supongo, chirula, que a veces hay ganas espectaculares de darle la patada en el culo bien dada al que se la merece- sin querer decir que yo elegiría “esta” patada en el culo- y cuando se la encajaste bien, te quedas pa siempre con la sonrisa. Hay gentO que nos pone malAs.


  7. Conozco a alguien a quién le pasó algo parecido .Cuando faltaban tres meses para casarse, ella descubrió que él tenía una relación paralela y no estaba seguro de querer casarse..Ella sufrió como loca ,él volvió arrepentido ,ella lo aceptó ,lo enamoró más y más y cuando lo tuvo a sus pies muerto de amor ,le dijo que no lo amaba más y lo dejó ….Alguien dijo que la venganza es el placer de lo dioses…,yo agregaría : y de las mujeres….Besos…


    • Uy!
      Esa es peor que la de mi historia… a veces siento admiración por la sensación de tener derecho a la venganza.
      Más las admiro si son capaces y después dar la vuelta y no volver a mirar para atrás.
      Yo siempre pensé que olvidarse totalmente de alguien a quien se quiso bien- algo que le era favorable y no pasa todos los días- olvidarse de raiz, sin vuelta era la mejor venganza.
      Cuestión de “gustos” supongo.


  8. Los amores contrariados diría García Marquez. No, no se olvidan nunca. Vienen amores nuevos, vidas buenas, incluso la seguridad de no haberse equivocado al optar por otro. Pero el puntazo en el fondo del alma lo llevas hasta la tumba.


    • Mi hermana me dijo una vez, cuando volvió del exilio, y reencontró a uno de sus 2 ex- novios en una fiesta: “pelado y guatón! Los hombres son toooontos… creen que una después de 30 años se tiene que seguir muriendo por él.”
      Más bien deberían saber que no es así, y que si una vez la cagaron, mejor que se vayan pasando a la vereda del frente cuando nos encuentren por la calle. Nunca se sabe cuál de nosotras es la capaz y cuál no.


  9. … es como una nostalgia remota y recurrente … se vuelve casi crónica … eso de un amor contrariado, como dice Ginger. En cuanto a la pica … no sé … es más como penita diaria, como gotita tras gotita … a veces hacen charcos enteros y otras se evaporan completamente.


    • No sé… yo creo que ella no pensaba todos los días en él. Yo creo que no pensaba en él. Pero si en la humillación, en el dolor, en los tiempos terribles. No podía dejarla pasar. Es como dice Nicte, el sabor de la buena venganza se vuelve a sentir… pooobre! y yo que la miré con cara de principio moral! Qué estupida que fui.


  10. Amores contrariados y la “·$%@$#%& (estoy rebocasucia…)
    Soy una marmota, no podria, no puedo, no pude vengarme.
    No, pero qué envidia.


    • Laura Emilia, no te preocupes, yo soy de las tuyas y no pasa nada.
      También es venganza pasar más estupenda que nunca por delante del estúpido y mostrarle que no significó ni un cuarto de lo que el creyó ser en tu vida. He dicho.
      (Y esto lo estás logrando, ya vas a ver… no por kilos plus o kilos menos, que ayudan, sino porque estás haciendo lo que TÙ quieres con tu existencia.)


  11. palita
    talcualmente
    las vueltas de la vida hacen que a cada santo le llegue su san martín (frase que nunca entendí muy bien, pero que quiere decir que a cada uno le llega lo que merece) y esa patada en el culo, aunque esperó 10 años, fue la justa, la que liberaaaaaaa :D


    • AH! Un momento de alegría para esta dueña de casa- bueno, casi- que estudió filología: “a cada chancho le llega su Sn. Martín”, según se me informó en mi seminario “Léxico culinario”, se hace referencia a la costumbre de matar y faenar los cerdos para la fecha de Sn. Martín.
      Yo sabía que un día me servirían para algo los 5 años de estudio. Je!
      Y si, lo más importante es que la patada LIBERE. Sino, es solo maldad y no vale la pena.


      • juro que la frase la conocía como “a cada santo” jajajajjaaaa (es que mi madre no era muy cuRta) ;)


  12. Definitivamente la venganza es un plato que se toma frio…y mas cuando llega en el momento justo,que bonita es la venganza cuando Dios nos la concede (dice una canción).
    No creo que se olvide nunca un amor así, que terminó así, y que se rencontró así.
    Justicia Divina.
    Un beso.


    • … cuando Dios nos la concede… cierto. No lo había pensado, no siempre, no todos la tenemos. O no todos sabemos, podemos, queremos aprovechar el momento que a lo mejor nunca volverá a repetirse.
      Un beso.


  13. el sabor de la venganza no se olvida, por eso pudo contarlo despues de tanto tiempo…


    • tienes toooodaaaa la razón Nicte. Y justo eso es lo que yo no entendí cuando me lo contó.
      Tienes una claridad Nicte que te envidio.


  14. Vengarse? No tiene sentido esforzarse en planear una venganza o esperar el momento para dar el golpe. Se nos pasa la vida y se pierde el tiempo cuando se nos queda atragantada una frustración de amor.
    La peor venganza que sufre un hombre que nos ha dejado por otra es haberse perdido la oportunidad de tenernos a su lado.


    • Eso dije yo más arriba, siempre he pensado esto sobre las venganzas… y sin embargo… hay cosas que quedan abiertas, hasta que se les pone el final que corresponde y a partir de ahí se acaban deveras. Aunque nunca puedas olvidarlas.



  15. Les luthiers sí que saben de qué va el tema. Siempre y cuando no piensen mal de mí todo va bién. No se, Pal…no está bién, lo sè..pero no puedo evitar sentirme bién cuando paseo con mi mujer por estas calles de Jaén y me encuentro a “todas aquellas que pudieron ser y no fueron por diversas circunstancias”. Es un sentimiento íntimo, aunque pueril, pero inevitable, y te juro que me muerdo la boca y junto los dedos para dar gracias. Me acuerdo del chiste ese donde una pera se cae del árbol y las demás se rien; y la pera les dice a las demás desde abajo: ¿De qué os reís, inmaduras?.


    • Juan, porque eres Juan, aunque te hayas puesto la peluca de Luisa.
      Sabes? me dió una ternura tan grande pensar en ti paseando por Jaén con tu mujer – con lo guapa que es además- y pensando “ahí te quedas!” Juajaja… Yo le decía a Gin una vez, que yo en caso de necesitarlo Mesié, ya se lo había ofrecido: que me lo diga y vestida para matar nos paseamos por delante de la que se lo merezca. Juajaja… ya sé que es una tontería, pero que sé YO!?! algunos gustos nos salen baratos. En el fondo tan maduros no estamos nunca como para no jugar un rato.
      Qué tanto OH!
      ps
      a la Emilia esta del cuento eso si, se le anduvo pasando la mano… aunque sigo sin estar tan segura…


  16. Ay, pero cómo iba a desperdiciar ese momento de pasarle el escobillón, si se lo estaban dando servido… ¡Pecado era dejarlo pasar! me alegro por su vida, por el marido buenmozo y los chiquitos lindos, ojalá que se haya arrepentido el bobo… por lo menos de sacarla a bailar.


    • Si Ashi, en el fondo yo creo lo mismo, y estoy casi segura de que pasó un mal rato… esa es la cosa, que el tema para él era doloroso. Para cualquiera lo sería.


      • Bueno, pero él ya venía con ese problema doloroso, ella no se lo generó. Su pequeña venganza fue un miserable pregunta.
        Yo, en vez de preguntarle eso, le habría dicho: “Me alegro de encontrarte, porque siempre te quise agradecer el favor que me hiciste. Mirá aquellos, qué hermosos, son mi familia, los puedo tener porque me dejaste.” Y se acabó.


      • Bue, no le dices eso, porque el tipo ya no es importante como para informarlo de nada. Es la pica que te sacas con una buena patada en el culo la que mueve. Digo yo.
        en todo caso, yo creo que el entendió justo lo que tu dices… creo.


  17. Una no se queda esperando toda la vida para vengarse, ni ahí. Pero la vida (sabia), en algún momento te sorprende y nosotras, que ya tenemos otra historia, pensamos: “caramba, mirá quien apareció otra vez. Y ahora es mi turno.”.
    Palita, claro que conozco ese tema de LL. No lo había relacionado nomás.


    • Si. La vida te sorprende, y una sorprende a las posibilidades… a veces ni sabíamos que estabamos tan enojadas todavía.
      El tema este de LL me encanta, y lo entono con una amiga en cuanto es necesario.
      Es que en el fondo es así: o perdonas u olvidas.
      (Bueno… o te vengas… lo que sea más fácil… jejejeje)


  18. Waaaaoooo!


    • más bien fue Tan tan. Lo que se escuchó. ;)


  19. Hermoso, conmovedor. Un beso, Pal.



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