Parto a la playa a las 8 y media de la mañana.
Por fin lo logré.
Hasta ahora me costaba dejar a los chicos solos y dormidos.
Mesié, en cambio, sale todas las mañanas para nadar algunos kilómetros mar a dentro.
Por supuesto que un alemán que se adentra -adentra- a las 8 de la mañana, 3 días seguidos en el mar frente a las abuelas italianas y los nietos pequeños no menos italianos, es, como se dice en alemán: un perro de todos los colores: todos lo conocen. Y cuando logro acompañarlo en este día, las nonas lo saludan y le dicen: “sei in ritardo!” Y si, les comento, me tuvo que esperar a mi. Casi me dan ganas de pedir disculpas ante el público de Mesié.
Con Mesié es fácil andar por ahí, todo le parece divertido, es curioso y al mismo tiempo se lleva a si mismo a todas partes. Casi siempre sabe quién es él, no importa donde esté. Es fácil de tratar. En principio.
Yo simplemente estoy pletórica.
Qué cosa es levantarse temprano, qué cosa es caminar por la playa un par de kilómetros.
Si, porque yo no soy la nadadora excepcional que es mi marido.
Yo le tengo un poco de distancia al mar.
Pero lo quiero con todo el corazón. O lo que sea este sentimiento de agradecimiento con la vida que me produce el verlo allí eterno, sin perder nada desde la última vez que nos vimos.
Es el Mediterráneo, no es el verde oscuro del Pacífico, pero es el mar. El MAR. Pienso. Pienso que aunque no sea mi medio natural, es una presencia compañera. E igual le tengo miedo. Pienso. Pienso que seguro me desbarranco cualquier día esquiando y sin embargo el miedo a la montaña lo controlo. Cómo me voy a ahogar si no le doy chance al mar.
Pienso.
No estoy sola, ya hay muchos que están allí. Muchas.
Como dije, las abuelas y los nietos pequeñitos y algún pobre desgraciado sin abuelos que ya trajo a sus padre/s a la playa a punta de gritos.
Y las de siempre.
Las viejas -si, si, este “deporte” de caminar es de mayorcitas- las viejas que queremos mantenernos en movimiento. A algunas se les ve que empezaron tarde.
(Jejejeje. Perdón.)
Recojo conchitas. Me da por cumplir con los rituales. Recojo.
Y allí están. ¿Por qué muchas tendrán un hoyito? Las recojo pensando en hacer un collar, o una pulsera que no sé si me atreveré a llevar alguna vez.
Todo es igual que la última vez que estuve en la costa romana.
Nunca he sabido lo del hoyito.
Mi amigo T. que vive desde hace milenios en Roma piensa que sea tal vez la marca de alguna enfermedad. La verdad el mar se ve bien y, dice Mesié, que hay cardúmenes inmensos de peces y ayer los niños trajeron a “Samy”, el cangrejo a casa, así es que tan sucio y tan alguiento no puede estar.
Hay pescadores. Es decir, hay algún abuelo y su nieto pescando. Hay también algunos que se ven más profesionales. Hay caletas de pescadores. Pero no es la hora de los profesionales.
Me gusta hablar italiano. No sé por qué aprendí esta lengua. ¿Sería porque mi mejor amiga, mi hermana, es nieta de italianos? (¡Y alemanes! ) No sé, pero me gusta esta lengua. Y la hablo, y me entienden, casi siempre y si no, les repito desde el principio. Y yo entiendo todo. La función comunicativa está.
Camino por la orilla del mar, feliz y pensando.
En la casa de playa encontré un libro de Doris Lessing con dos ensayos sobre leer y literatura, novela y función de contar. Es muy entretenido de leer, trata sobre como nos desacostumbramos, desacostumbramos a nuestros hijos principalmente, a leer cosas que cuestan. Pienso.
Pienso en que habla de como el oír y aburrirse en la iglesia sobre las historias de la biblia nos ayudaba a prepararnos a entender que ni en la vida, ni en la literatura todo es fácil y nos está dado, pero que la vida y la literatura son cosas importantes. La literatura es un extra de cultura a partir de la escuela. Dice.
Dice que criamos, en parte somos, la primera generación que no cree que parte de la cultura sea haber leído a gente como Cervantes o Goethe. Las generaciones anteriores los leyeron, los conocen, solo por el hecho de querer ser cultos. Ahora no queremos ser cultos, lo que nos da trabajo lo dejamos, sin pensar que no es el texto el difícil, somos nosotros los incapaces.
Pienso y camino rápido, para gastar calorías, que buena falta que me empieza a hacer.
Recojo un par de conchitas y sigo sintiéndome feliz y pensando si alguna vez voy a completar el collar que quiero hilar. Me río pensando que lo más probable es que no. Nunca.
Y entonces pienso que de veras llegó el momento de preguntarle a alguien por lo del hoyito este. Superando el sentimiento de vergüenza natural al hablarle a un desconocido, me acerco a un hombre que limpia sus redes frente al mar, y pregunto:
Salve signore. Cosa è questo buco? Mi saprebbe dire?
ah… si… questo non è un lungo%$§” (?) è una vongole. Senti: quando una vongole mure, a bisogna de questo buco per il alma.
Me quedo plana.
Me acaban de contar una historia y no me lo esperaba. Tal como dice la Lessing, ya no se cuentan historias, pero basta que se empiece para que nos sintamos como alrededor de una fogata y con un Storyteller de la tribu al medio.
Mi risa me saca del asombro y le digo que es una historia bellísima la que me cuenta, le doy las gracias y sigo caminando más feliz que antes.
Ya saben: si encuentran una conchita de molusco en la playa con un hoyito perfecto y redondito en ella, acuérdense, que en la más pura tradición franciscana, ese molusquito cuando se murió tuvo necesidad del hoyito para dejar salir su alma al cielo.
P.S. ¿Alguien se acuerda del cuento de Oscar Wilde, “el pescador y su alma”? Yo pensé que por suerte mi pescador no era inglés, si no, tendría otro saber y sabría que los animales del mar no tienen alma, solo los seres humanos. Y el librito de la Lessing se llama: “Il senso della memoria” y está compuesto de dos ensayos y un cuento.

24 comentarios
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Martes, septiembre 13, 2011 a 3:59 pm
Pablo
Paluchis todo el mundo sabe que cualquier cosa que diga un pescador sobre su arte, oficio o pasatiempo nunca será exactamente la verdad (lo mismo dicen de mis colegas, imaginate abogado y pescador), ¡pero qué linda historia! Y el mar … el mar es un amigo.
Padre mar, ya sabemos
cómo te llamas, todas
las gaviotas reparten
tu nombre en las arenas:
ahora, pórtate bien,
no sacudas tus crines,
no amenaces a nadie,
no rompas contra el cielo
tu bella dentadura,
déjate por un rato
de gloriosas historias,
danos a cada hombre,
a cada mujer y a cada niño,
un pez grande o pequeño
cada día.
Martes, septiembre 13, 2011 a 5:14 pm
Pal
mmmh… qué lindo…. y después les da a algunos con la tontera de que si el tipo era bueno realmente…
Lo que me asombró Pablo es el desparpajo, la total seriedad del viejo para contarme la historia. Ni te creas que mi risa lo despertó a él de sus cosas. Igual me miró tranquilo total y me devolvió la casita del molusquito vacía ya de todo, incluyendo a partir de ahí, del alma,
Y cómo le mentirá a su sra si a mi que ni me conoce me contó esta!
Martes, septiembre 13, 2011 a 6:31 pm
Pablo
´Sí te conozco.
Martes, septiembre 13, 2011 a 8:05 pm
Laura
Pallllll, qué gusto leerteee! hacia mil que no visitaba tu casita. Qué poder de narración. Casi que sentí el aire de mar en mis mejillas y el crujidito de la arena de tus pasos. Me encantó!
PD. desconozco “esa” o cualquier tradición franciscana. A qué te referís??
Miércoles, septiembre 14, 2011 a 3:10 pm
Pal
Me refiero a Sn. Francisco de Asís y su amor por los animales como “hijos de dios”. Esa tradición, la del respeto por los animales. Sn. Francisco de Asís es una bella figura. No me digas que nunca te contaron la fábula del Hermano Lobo. Esa en que Sn. Francisco hablaba con el lobo y hace un pacto salvando al pueblito? Y la otra “tadición” es la de la pobreza, Francisco de Asís era hijo de una familia rica y optó por la pobreza como manera de acercarse a Dios.
Además, yo cuento esto para fregarme a los protestantes cuando se ponen pesaditos y creen que su manera de creer en dios es mucho más racional que la católica… ahí les digo: toda la razón solo a los católicos se NOS puede ocurrir la figura de un tipo que habla con los animales y rezarle a una mujer (la virgen, poh!)
Todo sea por no dejarle la cabeza tranquila a nadie.
Domingo, septiembre 25, 2011 a 2:57 pm
Laura Palisa
Ahhhhhhh eso de SF lo sabia! yo pregunté porque pensé que habia algo que desconocia! jajajajja
Y tenés razón! rezarle a una mujer es de lo mas racional! (guacha, nunca lo habia pensado asiii)
Un besote y buen domingo.
Martes, septiembre 13, 2011 a 10:10 pm
Ashiku
Pero de verdad, ¿por qué tienen el agujerito?
Miércoles, septiembre 14, 2011 a 3:11 pm
Pal
no tengo ni la más rep… peregrina idea. Y eso que he preguntado. Ni idea.
Martes, septiembre 13, 2011 a 10:52 pm
Luisa
Yo no hablo el italiano y no me enteré lo del porqué del “abujerito”… pero me gustó eso de “pienso”…eso sí que lo entendí perfecto.
Miércoles, septiembre 14, 2011 a 3:19 pm
Pal
Lu, lo dejé en italiano, porque pensé que así trasmito la idea de lejanía y dificultad que yo tengo cuando lo hablo y lo escucho, y porque algo entendemos todos, de hecho, no entendí que me dijo que NO ERA el bichito, un lungo-algo, que supongo será el nombre de las navajuelas o quizá de los choritos (esos moluscos largos y negros), tampoco sé si está en correcto italiano, porque no sé si se dice muro (murió) o si es lo que yo escuché o lo que el tipo en su “romano” dijo… pero me preocupé de poner al final una frasecita que explicara que era lo que me había dicho. escuchar un idioma que sabes pero no al 100% es “molesto” tiene “interferencias” y eso fue lo que les quise provocar. Parece que lo logré. :)
Miércoles, septiembre 14, 2011 a 12:58 pm
nictekono
a veces son mejores esas mentiras que escuchar verdades poco interesantes… -fantasía-
Miércoles, septiembre 14, 2011 a 3:21 pm
Pal
Esa fue la conclusión mía Nicte. Aunque la alternativa no era una verdad aburrida, que todavía ni conozco, si no, un silencio y un “no sé”. Por eso mi risa un poco desfasada, tuve dos segundos para aceptar o no. Acepté.
Miércoles, septiembre 14, 2011 a 10:37 pm
GABU
Mi padre siempre me decía que al mar no había que tenerle miedo sino respeto,eso lo comprendí luego de hacerme la intrépida ante su sorpresiva bravura,claro… :/
jajajajajaajajjaaj
P.D.:En cuanto a tu mesié,qué decirte? Eso es lo que yo llamo tener estilo con un touch de glamour,mirá que hay que saberse llevar adónde sea que uno vaya,eh?! ;)
BESUCOS EMMMMMVIDIOSOS
Adoré el mar,creo que en alguna otra vida habré sido pez,bueno,ahora también soy un pescado pero con disfraz… =)
Domingo, septiembre 18, 2011 a 3:09 pm
Pal
Yo le tengo miedo. Ya me resigné a que es así y me di cuenta cuando me puse los esquíes. Lo hago pésimo, voy por las pistas para los chicos, ni me veas en sueños como la intrépida en esquíes, pero se que mejoro, que me da un placer impresionante, que no me los pienso sacar nunca más y no sé de que me hablan cuando dicen que hace frío, que me puedo quebrar una pierna o desbarrancar… ahßi digo, respeto e inteligencia (y sobretodo, un instructor que no estamos en edad) Pero en el mar? Y mira que hice un curso en la universidad. Dejo a los alemanos con la boca abierta cuando digo que claro que sé nadar crowl… pero no, no me siento cómoda… el mar en un bicho y como tal me trata… no… ahí nos quedamos uno frente al otro mirándonos.
Si, el tio este tiene algo estiloso en él… no lo niego, aunque a veces sea puro capocha tosta no más.
Sábado, septiembre 17, 2011 a 10:59 am
Juan
Bella historia. Me encantó la manera de describir a Mesié – “casi siempre sabe quién es él”. Se nota el bién que te hicieron esos días. Bién hallada.
PD.- Me reí con lo de los protestantes. Y sí, hay un camino trazado entre la poética y lo racional. Y es bonito recorrerlo.
Domingo, septiembre 18, 2011 a 3:13 pm
Pal
Gracias oye.
Jejejeje… si, acá la lucha entre católicos y protestantes es seria. Sobre todo caémos víctimas los que no somos ni abiertamente catolicos -digo, porque una no va a venir a defender al Papa y menos a este que lo conocemos como si lo hubieran parío en Baviera…- ni somos tranquílamente ateos. Ahí fregamos, porque las frasecitas de los evangélicos para los católicos son lo más faltas de respeto por las creencias del otro que he visto, y el desprecio se basa en la racionalidad!!! Conozco a uno que cree que la existencia de diós está probada via las matemáticas… ni me pides que te explique cómo que de solo pensarlo me duermo.
Sábado, septiembre 17, 2011 a 3:49 pm
Sonia
En primer lugar, el pescador te tiró fruta, Palita! Mirá si un molusco bivalvo va a hacer un buco en la arena para que su almita vaya al cielo! El buco, debería hacerlo en la capa de ozono para ir pa’arriba; asi, va pa’abajo.
En segundo lugar, no te me vas a hacer un collar de conchas… No, eh?
(además de traer mala suerte, porque, como diría mi amiga, llevar encima la caparazón o piel de un ser que estuvo vivo, trae desgracias, SON ESPANTOSOS! Te faltaría el respeto, mirá)
Y en tercer lugar… Pal, tenemos que sentarnos y escribirnos en italiano como lo hacíamos antes…
Domingo, septiembre 18, 2011 a 3:29 pm
Pal
Pero So! se nota que no nos conocemos en la vida real,… acuérdate que soy “alternativa, de izquierdas y progresista”!!! no solo conchitas colgando de todas partes he llevado en mi vida, una vez anduve con un diente de vaca y mostacillas (esas perlitas chiquititas) colgando… jejejejeje… igual, ya no están los años, ni Hello Kitty, ni conchitas, con mi pelo con Henna basta, creo yo.
E si cara, mi farebbe piacere scrivermi con te in italiano, perchè, non so da chè pero parlo adeso molto italiano, pero brutisimo. Cioè, è divvertente per me, perche può fare e dire tutto quello che io voglio e, con la aiuta dei mani e i piedi, mi capiscono quest’italianni !!! Pensa che l’ avvevo imparato a l’università tantti anni fà e lo parlava decentemente… può anche leggere molto bene, e srcivere comè una bestia jejejeje… Non m’importa nulla!
Ma si trovo a la Signora Onneta, la mia professoresa, a la strada farò come si no la conoscesse… o perdutto tutta la vergogna pero c’è un limite e questo è l’Onneta… un bacio.
Lunes, septiembre 19, 2011 a 9:47 pm
Juan
Ufff…deja, deja….probar la existencia de Dios con las matemáticas, con lo chulo que es el misterio…aunque, bueno, en el medievo se las apañaron para convertir las mates metafísica y les fué bién hasta el siglo XVI. En cualquier caso la fé es ciega. Incluso en las personas, cuando se tiene. O, ¿han encontrado una fórmula matemática para la amistad?
Lunes, septiembre 19, 2011 a 10:20 pm
Pal
eso digo yo, fe es fe y listo. Algunos no pueden vivir con eso. Ojo que no son los alemanes, son los evangélicos. (Diosito… como mi marido!! juas!)
Domingo, septiembre 25, 2011 a 3:33 am
Sonia
Tu marido es evangélico??? Y sale los domingos a tocar timbres con el librito debajo del sobaco, para capturar almas como la mia?
Miércoles, octubre 5, 2011 a 6:16 pm
Ashiku
Pero si sabemos que es evangélico, ¿no te acordás cuando contó el Bautismo del nene, el merenguetengue de feses que había?
Sonia, no puedo comentar en la Protección de Testigos.
Miércoles, octubre 5, 2011 a 7:31 pm
Pal
uy! ni me acuerdo de eso de las feses, pero en esta casa hay miles… en realidad, mi familia es … especial… parece que fueran absorviendo lo que va pasando por el lado… no lo cuento mucho para que no se ofendan los que están de fuera y creen de una manera más controlada y reglamentada en su fé. Por ejemplo, cuando se murió mi mamá, mi hermano menor que ha reflexionado mucho sobre esto de los rituales y que yo diría es el más religioso de todos nosotros, decidió que había que, como los judíos -o sea, mi tío y mis primas y mi sobrina y mi ex-cuñada- debíamos ayudar al alma que partía -mi mamá- poniendo una vela que nunca se apagara, durante unos días – él sabía cuantos días- y ahí estábamos con la vela prendida en la pieza de mi mami… la cosa es que mi hermano andaba preocupadísimo de que no se le fuera a apagar la vela y lo peor vino cuando se le acabaron y no había quien le vendiera una… jejejeje… y andaba además pidiendo plata pa’ velas… no, si estamos mal… por eso yo estoy agradecida cuando la iglesia católica no me hecha a patás pa’ fuera… a parte de todos mis “peros” y desacuedos, si se enteran que le doy a los rituales paganos judios y evangélicos, según sea el caso… ya mejor lo dejo ahí, miren que en estos blogs tan viejos nunca faltan los desubicados que leen y te pelan (=hablar mal de alguien) … esa es otra, me da igual lo que digan, estoy segura que mi hermano está más cerca de dios que muchos que creen y no tiene el corazón del bicho este (mi hermano). He dicho.
Miércoles, octubre 5, 2011 a 7:32 pm
Pal
Y mi marido es luterano, y ya ahí habría que preguntar de cuáles… tan fritos, no hay como la claridad apostólica romana. (debe ser por eso que cada cuál hace lo que quiere… o uds me van a decir, por ejemplo, que los católicos escuchan al Papa y no toman la píldora ni usan condón?ah? lo digo pa usar el tema que más le gusta al Papa.)