He comentado muchas veces que si algunos relacionan etapas de su vida con una canción o música determinada, a mi me pasa con los dibujantes. Yo recuerdo dibujos, tiras cómicas, ilustraciones que me llevan a algún momento de mi vida. Ya lo contaba en un post incluso que se llama Monitos .

Mientras veo, además, como en Argentina la tradición es eso, tradición en el dibujo de viñetas, ilustraciones… con referentes y caminos identificables, me da pena ver como en Chile la cosa es más dificil para los que se dedican a esto.

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De quién es la ilustración? : de Leo Ríos

Me pregunto como gente como Palomo, Hervi o Krahn no son absolutamente vox populi entre mi gente. Me pregunto por qué no pasa que cada diario tenga 3 o 4 dibujantes contratados. Y que no los corran si además son secos para reirse de lo que es pa’ la risa poh! Para eso están. Lo digo, por ejemplo, por el transantiago, al menos en sus inicios.

Al final los irreverentes estos en internet están escribiendo la verdadera historia de Chile.

El rollo es que como sociedad, en Chile ya no nos sorprende la costumbre del “ningunéo”. Esta consiste en no reconocerle a otro nada, a no ser que nos convenga por alguna razón o venga recomendado por algún otro que en algún momento nos puede convenir tener a nuestro favor. Y si no, en la duda abstente.

Contra esto es que se volvía el concepto de la campaña de la Bachelet, es ahí donde los chilenos votaron por ella creyendo que “las mujeres tienen otra manera de hacer política”.

Y es que el “hacer política” tiene que ver con las manera, los procesos en que la autoridad toma decisiones que deben ser acatadas, y es así como tooooodaaaas las otras hebras del tejido social se ven afectadas por la “manera” como actúa la autoridad política al tomar una decisión.

Las maneras de ejercer autoridad desde lo político marcan siempre la manera de ejercer todo otro tipo de autoridad, como la que está presente en las relaciones laborales. Dramático, insoportable se vuelve el asunto en países como Chile donde los escritores teatrales, los cineastas, los ilustradores pero también los sociólogos o los asistentes sociales dependen del sueldo o de los premios o de los puestos de trabajo que pueda ofrecer un Ministerio o una Secretaría.

Un ejemplo de lo que puede provocar la falta de respeto con el trabajo ajeno, y creativo en este caso, es lo que le pasó al dibujante Leo Ríos al ilustrar el libro de cuentos del premio nacional de literatura chileno 2006, José Miguel Varas.

Yo les dejo aquí la carta y uds. me dicen si no es como patada al hígado el asunto, y si no le encuentran razón al Leo Ríos cuando se pregunta y cómo le irá a otros trabajadores en el país, a los obreros? a la enfermera? a los empleados de oficina? Aquí tienen, lean nomás.

A la pùblica opiniòn,


En enero de 2007 Lom Ediciones publicò el cuento Conducta de un Gato, de Josè Miguel Varas, Premio Nacional de Literatura 2006. Concebido y diseñado como un libro vistosamente ilustrado, contò con dibujos de mi autorìa, que se pueden ver en:
http://marmocchi.blogspot.com/

Tras meses de casi nula promociòn, imaginè que el libro habìa pasado al olvido. Escalofrìante fue mi sorpresa al toparme hace sòlo unos dìas -internet mediante- que el libro habìa sido premiado por el Consejo Nacional del Libro y la Lectura en una recièn estrenada categorìa, el Premio de Literatura Infantil y Juvenil Marta Brunet.El ceremonioso evento se realizò en julio de 2007 y nunca recibì comunicaciòn alguna del hecho, ni por parte de la editorial, ni por el autor. Considerando que la factura del libro contemplaba mi trabajo como elemento sine qua non de su identidad, y en ese sentido debe haber propiciado el galardòn, el caso se agrava radicalmente al constatar -buscando en la web- que no existe ni siquiera una menciòn de mi autorìa gràfica.
http://www.latercera.cl/medio/articulo/0,0,38039290_101111578_304405854,00.html
http://www.lanacion.cl/prontus_noticias/site/artic/20070705/pags/20070705211018.html
http://www.consejodelacultura.cl/portal/index.php?page=articulo&articulo=2424
http://www.antartica.cl/antartica/servlet/LibroServlet?action=fichaLibro&id_libro=60865Algo de esto puede tener origen en el mañoso diseño de los crèditos del libro, que se limita a citar mi oficio en la minùscula ficha bibliografica Dewey de la pàgina 2. Al parecer, el atractivo volumen puede asì alcanzar una dimensiòn de misteriosa seducciòn, con la cautivadora presencia de una imaginerìa
ex nihilo.Lo cierto es que esto recuerda la truculencia y el menosprecio al subordinado de cierta gestiòn empresarial; màs vergonzante aùn al constatar el asumido discurso democràtico-izquierdizante de la mencionada editorial.Al situarse en el espacio pùblico, e incluso nacional, el caso se vuelve extremadamente grave. Son cientos de miles de trabajadores de todo tipo que dìa a dìa son explotados, humillados, ignorados a priori. Y a mi lado estàn mis amigos, mis colegas, con los cuales comparto la condiciòn autònoma e independiente respecto a los diversos cìrculos de protecciòn e influencias, que corren y han corrido el riesgo de ser atropellados y ninguneados.Creo que este vergonzoso “incidente” debe sentar un precedente ètico, al menos en lo que respecta a la dignidad de mis cercanos, al oficio de mis colegas.
Salut, Shalom, Justicia
Leonardo Rìos Mascetti