You are currently browsing the monthly archive for abril 2008.

El próximo año escolar mi enano pitecantropus pasa a la siguiente escuela, o sea me lo cambian de nivel, me lo convierten en niño de “primer nivel del segundo ciclo”, o como se diga. Con 10 años.

A parte de que no hay derecho, este decidió- él se cree con el derecho, y yo no me atrevo a discutírselo- a elegir la escuela secundaria, y eligió, cómo no, la más lejana. A 2 buses de distancia, son 15 minutos, pero habiendo una escuela acá al lado…

A si es que a parte de vigilar que vaya BIEN abrigado por las mañanas, voy a pasarle mi celular viejo, así lo puedo tener a una llamadita de distancia. Pensé.

Porque hasta hoy en la mañana no se me había ocurrido esto:

ESTO!!!!

A estos dibujantes no se les va una… no me va a quedar otra que preguntar por esos chips que les implantan por acá a los gatos en las orejas para encontrarlos si se pierden.

AY! tengo tiempo de aquí a septiembre para encontrar una veterinaria que me comprenda.

ps:

La culpa es de Ajenjo que me mostró la página del Tute. Y de Sonia con sus historias de gatos perdidos…

Anuncios

Una hereda mucho más que de los genes, en uno viven más que las herencias genéticas.

No es mucho lo que me queda de la jovencita habitante de Izmir que con catorce llegó a Chile a casarse con su tío de cuarenta.

A la sefardí que me dió jugo de frambuesa, dulces árabes y de alguna manera su nombre, la recuerdo contradictoria haciéndole mandas a la virgen, la recuerdo judía trabajando para ella y sus chicos, la recuerdo llena de historias a medias. La recuerdo turca feliz cuando yo le bailaba la danza del vientre. Dura como piedra defendiéndose, blanda y ligera como una buena brisa queriéndome.

Fueron pocos años los míos con ella que me dejaron un montón de cosas que preguntarle.

Siempre que escucho algo en ladino, pienso en su acento, en su manera de querer a muerte y en su orgullo de que yo casi, casi lleve su nombre.

Palomba- mi madrina- me dejó una herencia que no tengo que andar buscando por ninguna parte, y que aunque no sea de esas que se ven en el espejo, tampoco se me puede perder.

Yasmin Levy

Y ahí estaba yo pensando en estos días que realmente lo físico existe.

Me explico. Tener un cierto color de piel, ser bonita o fea, ser hombre o mujer, vieja tecla o jovencita turgente, o señora pechugona o más bien nadadora, puede determinar el trato que te den los otros.

Si vas en un bus, en una de esas te dan el asiento bajo alguna de esas coordenadas o te miran feo porque no te paras, según algunas otras coordenadas. El cansancio puede ser igual, pero no somos iguales.

A mi el asunto me entra a tostar cuando por acá, en el espacio alemán, llegan los de mi equipo, los sudamericanos, y empiezan a clasificar y a retomar antiguas actitudes frente a los colores y/o parámetros que en nuestros países son reales y acá no tiene nada, pero nada que hacer.

Acá el que no es alemán simplemente es exótico. Y le van a preguntar hasta el asco: ¿de dónde vienes? Y si la cara se la ganó por una abuela boliviana que no le dejó ni el idioma, igual le van a preguntar de “¿dónde vienes?”

Después claro vienen los matices.

No es lo mismo ser una morenita española que una morenita turca. Pero una morenita francesa tampoco es una morenita española. Y una rubia de Munich no es de ninguna manera una rubia de Georgia. Para cada prejuicio hay siempre un argumento. Lee el resto de esta entrada »

para Beya

Me estaba acercando peligrosamente a los cuarenta y no sabía conducir.

Me parecía que era una inutilidad más que acumular y no quería. En este país todo el mundo conduce y habla inglés, díjeme y me inscribí en la que supuse sería la mejor escuela de manejo de mi ciudad, porque estaba segura de que yo sería un caso difícil. ¡Una vieja que aprende a manejar! Es que me daba pena pensar en quien me tuviera de alumna.

Lo que NO pensé es que en una ciudad determinada por una Universidad, como es la mía, la más famosa de las escuelas de manejo no lo era por ser la escuela con mejor pedagogía o resultados, sino por pertenecerle a una mujer con un doctorado en filosofía.

Desde que me subí al auto el profe- porque la mujer filósofa, no tuvo la sensibilidad suficiente para ponerme una mujer al lado- empezó a entrenarme para que soportara el estrés que significa manejar. Me trataba como una hija tonta y menor de edad. Y yo me dejaba. Lee el resto de esta entrada »

Advertencia (a manera de disculpa): este post tiene muchos links, pero se puede leer y mirarlos, o simplemente leer y no mirar ni un link. Qué tanto OH!

Uno de mis hermanos trabajó una vez en publicidad, y alguna vez yo le comenté lo estúpida que me parecía cierta propaganda en la tele, que ya ni recuerdo. El me respondió con una pregunta: “…a ver, y cuál era el producto publicitado? porque si te acuerdas, tan mala no era, y menos tan estúpida.”

Me acordaba poh!

La verdad es que una parte de la publicidad tiene que estar dirigida a que nos acordemos del producto y otra a que, por lo menos, no nos sea antipático.

En todo esto pensé cuando le daba mi vuelta al blos de Fernando y mientras me reía con los carteles que muestra él en su último post, reflexionaba que esa gente no anunciará por la tele, pero conoce la fuerza de la risa en sus carteles. Porque, que una se ría es una cosa deseada, pero todos son publicidad, se les diseñó para alcanzar un cometido final, no para que nos riéramos solamente.

Hace unos días leía en un diario de mi país, que en un pueblo de la costa este año alguien, no se sabe quién, decidió poner algunos carteles decidores para los señores turistas. Cosas como:

“Señor turista, mi pueblo era limpio antes de que ud. llegara con su mierda.”

“güevones de mierda tiren la basura en los basureros”

Salieron hasta en el diario, y dicen que desde que estos cartelitos acompañan a los típicos ” Prohibido tirar aquí la basura. Utilice los basureros habilitados. Multa X UT” los señores turistas entendieron. Este verano la basura estuvo controlada y el pueblo no quedó pa’l gato después de las vacaciones.

Exito total.

Me reí mucho, mucho con esta noticia, sobretodo me reí de pensar en qué clase de personas son las que necesitan que les digan las cosas a las chuchadas? Qué clase de gente es la que no le asusta que lo pillen y tener que pasar vergüenza y pagar una multa, y se siente interpelados recién cuando se les dice lo mismo pero florido !!??? O sea, hablando se entiende la gente, pero había que buscar las palabras precisas: “conchetumadre déjate de ensuciar!” Aclaro que también habían unos del tono: “si te pillo tirando basura chancho mugriento, te saco la chuchatumadre” No todo era cambio de lenguaje, sino también del tipo de multa, o sea, había contenido nuevo.

Hace poco un finlandés turista en Isla de Pascua le sacó una oreja a un Moai para llevársela de recuerdo, decían los del diario, y va a pagar una multa que es un chiste para un primermundista y pasar un par de días preso que, eso si, no es chiste para nadie y menos para un primermundista. Carteles y advertencias hay, pero parece que no son suficientes, hace algunos meses el padre de la actual ministra de Bienes Nacionales- aquí corresponde un PLOP! y meganique PLOP!- le había pegado un rayoncito con una piedra a otro Moai para mostrar lo blandita de la piedra de la que están echos. Y tenía razón, culto él, sabía lo que decía. Preso, multa, vergüenza y patrimonio cultural dañado.

Entoces a lo mejor, pensé yo, la mejor inversión que puede hacer el Estado en defensa del patrimonio cultural, es poner al finlandés a escribir carteles del tipo arriba descritos en su idioma y que se los diagrame y diseñe el papá de la ministra que, creo, es arquitecto. No faltará el que coopere con cartelitos en este tonito en inglés, en alemán, etc, etc, etc.

Si no sirven, por lo menos nos reíremos y sentiremos la satisfacción de por una vez haberles dicho lo que pensamos.

Porque, eso pensamos… o no?

Y a lo mejor muchos museos se ahorraban tanta parafernalia en torno a algunas obras con solo poner este tipo de carteles:

“su baboso ignorante, esto que ve, es una colección de botella que juntó Neruda!!! saque sus manos de mierda de encima o va a ver que lo sacamos de lo que es patada en el culo si no entiende.

Gracias.

La dirección”