Playas de piedras con formas raras e interresantes, que la dramática subida y bajada de marea, van dejando.

y a los pies de estas murallas blancas, la marea sube y baja, poniendo y quitando a nuestra vista el fondo del mar. Dejando playas de piedras con formas extrañas que el agua esculpe y sigue esculpiendo.

Un mes de viaje es mucho tiempo de viaje, para la mamá- osa que soy.

Una vuelta por la familia, una vuelta por la amistad y experiencias muy dispares. Un trabajo que me espera, otras etapas de la vida que se abren para Adrián y por lo tanto para mi. Voy volviendo.

No niego mi tendencia a la melancolía, pero tampoco mi capacidad de alegrarme mucho, mucho cuando se me quiere y tengo la oportunidad de querer, por ejemplo.

Este es un post para decirles que vengo volviendo, y que lo mejor del viaje fue la visita a mi amiga en Londres.

Qué bien hace ser bienvenida!!