Si, este es un post de política, y muy original no es. Si no tiene ganas de hablar del tema circule, circule, que no es obligación leerme.

La verdad es que yo soy una de esas personas difíciles de alegrar en cosas de política y sociedad. Yo espero que sea solo cosas de estos tiempos, y no mi ser natural.

Alegué por ejemplo, hasta por debajo de la lengua en contra de los sistemas de pensiones privados en países tercermundistas, que amarran las pensiones a mercados que como estudié acá, son “discontínuos”  entre otras cosas, y se ponen a hacer negocios con un dinero que debería tratarse con “conservadurismo”.

Una pena negra me dan los chilenos a los que les conozco los montos de las jubilaciones en el sistema privado. Imagínense lo que les hará la “crisis” ahora especialmente a aquellos que querían jubilar en estos tiempos.

Pero resulta que ahora que empieza la ola de reestatización de estos fondos, no me atrevo ni a tocarles el tema a los argentinos, que vienen a ser los primeros, porque el problema es el Estado que asumirá la acumulación y el pago de los mismos … confían ellos en ese Estado?,  o mejor dicho, son dignos de confianza los que hoy son Estado? Y empiezan a circular las explicaciones a manera de rumores… diosdirá.

No me respondan que es retórica de introducción. O si quieren hablen que total…!

En cuanto a los primermundistas tienen lo que se llama Estado Social y nunca dejarán de tener una pensión estatal básica, como asi mismo su sistema de educación y su sistema de salud, claro que estatal.

A parte, ya ven como hasta en la crisis estos tienen estabilidad y dinero para sobrellevarla. A los gringos hasta les sube el dolar. Hay que ver. Y la crisis es brutal, porque es sistémica, no es cosa de una parte de las finanzas, es cosa de política, también económica. Esta vez no vale decir “es la economía, estúpido!” Ahora el error es político- económico.

Pero de las tres grandes economías mundiales, Alemania, Japón y EEUU, cuando se habla de problemas en el sistema de salud y con la pobreza en la vejez, hay dos que lo hacen a otro nivel.

Lo dicho, soy difícil de alegrar.Y como no me consta que a partir de la elección del 4 de noviembre del 2008 el mundo empieze a cambiar, haya dos guerras menos, más fuentes de energía alternativa, mejor distribución de la riqueza y una actitud menos imperialista que nos favorezca a todos – oh! lo dije! se me salió! dije imperialismo!- decidí solo tener dos ilusiones: que esta vez Obama si logre lo que ya prometió Clinton y logren tener un sistema de salud para los gringos, uno cualquiera! Y que sean menos bravucones y llaneros solitarios.

Y finalmente, decidí alegrarme desde ya que la humanidad entera mejore un poco al alcanzar un hombre negro la presidencia de EEUU.

Porque como me dijo una vez un cura africano y negro, de Zaire: “Es que nosotros no luchamos por dejar de ser colonias, nosotros tuvimos que luchar primero porque nos reconocieran como seres humanos.”

Van tres cosas buenas que pasan en la época histórica que me tocó vivir: el fin del apartheid en Sudáfrica, la llegada de la primera mujer a la Cancillería de la República Federal Alemana y un hombre negro en la Casa Blanca. No malo, si nos fijamos como somos los humanos.

PS: lo mejor, hasta ahora, como comentario en los blogs sobre esta noticia son elTeta y Sui, encuentro yo.