En la cabeza, adentro, asaltantes.

Si les das la oportunidad caen sobre ti.

Uno de ellos es la idea expresada en un poema por un médico afgano, que alguien de algún círculo literario de médicos decidió publicar en un librito verde oscuro que alguna vez me encontró.

Le dice en el poema a su madre que él siempre está atento a que ella no descubra como él va perdiendo alguna de las joyas que son las palabras de su lengua materna y que ella le confió.

Hoy, en clases, descubrí que no me acordaba de la palabra comillas.