Me gustan los amores viejos.

Será porque nací en el año 25 del matrimonio de mis padres. Un matrimonio peleado, un matrimonio en las malas y en las buenas. Dos personas distintas, casi opuestas que decidieron estar juntas. La vida los juntó y ellos hicieron lo mejor que pudieron del asunto.

Será por eso que me gustan los amores que superan los años.

Será por eso que me gustan los años que dejan al descubierto lo mejor y lo peor de nosotros.

Como me dijo una señora muy mayor cuando le dije lo bonita que era, algo que ella debe haber escuchado ya muchas veces en su vida, y me contestó: “como decía mi madre: una bella ciruela, se convierte en una bella ciruela- pasa.”

Cierto.

Un buen amor recibe la pátina de los años sobre sus arrugas, no se gasta, sino que se forma, y no hay que tener miedo, aunque si cuidado al tratarlo.

No todos saben dejar atrás esos primeros años. No todos saben que hacer con esos primeros años.

Me gustan los amores viejos.

PASARAN ESTOS DIAS FELICES

Victor Heredia

Pasarán estos días felices
estas risas un día faltarán,
como el viento que arrastra la hojarasca
sé muy bien que algún día no estarán;
ni mi boca buscando tu ternura,
ni tu boca buscando mi calor,
pero sé, que ese día es tan lejano
como sé que estoy vivo por tu amor.

Pasarán estos días de recreo
estos soles que brillan por los dos,
y habrá un tiempo en que la melancolía
tejerá en su rueca otra canción.
Para entonces tendremos el recuerdo
de estos días felices y sin dolor,
hablaremos de esta pasión, que entonces
sostendrá en el futuro nuestro amor.
Yo te amo y el mundo se desploma
y no importa que nada siga igual.
Este breve momento de alegría
durará eternamente, como el mar.