Ni numero cinco, ni seis, ni acentos, ni borrar pa’tras… tampoco tengo esa letra rara en aleman que  se llama “etzet”.

Si bien es cierto que con Garcia Marquez y con Fontanarosa- me busco apoyo donde puedo- no siempre me importa la correccion ortografica o lo de las buenas o malas palabras,  desde el amor, eso si, al idioma como instrumento con su historia y su poder, pero, PERO!!! esta vez no soy yo, es el.

El compu, mi amado laptop tiene cortocircuitos!!!!

Ahi quede a la voluntad de mi soporte tecnico – y economico y hasta emocional, ya que estoy- que me prometio que en cuanto pueda me resuelve el problema.

Aqui me quedo esperando.

Pero no es divertido trabajar con este coso en este estado, que quede claro.