Más que nada- esta manipulación de la plantilla que recién empieza- ha sido un ponerse al día conmigo misma. Con lo que leo y no leo, con quien tengo relación, con quien ya no tengo, con quien se fue y no volvió, con quien tengo la esperanza de volver a ver y con todos los etceteras que ameriten.

Definitivamente esto de los blogs, en estos 3 o 4 años que estoy, ha cambiado y me ha cambiado.

Escribir es para mi una oportunidad personal y, por eso, en primer lugar de estar conmigo misma. Aunque sé que de alguna manera todos somos personajes de la historia que escribimos en el blog y la sinceridad aquí es la del autor, por eso es desubicado esperar ciertas verdades, realismos o sinceridades en un blog.

Tal vez porque mi mundo es en otro idioma y me hace falta un especie de revisión o de conversación conmigo misma en mi idioma interno, el de las Nouancen (Mi idioma interno en realidad es mezclado, como el del lector de Juanito von Lutschbonbon, se acuerdan?), me hace bien tenerlo a este blog.

A veces me siento terriblemente egoista con esto de que el blog es mío y hago lo que quiero y cuento lo que quiero y como quiero, pero entonces me acuerdo que esto puede uno seguirlo de largo y no leerlo y entonces me siento normal nomás, y buena pa escribir lo que se me pase por la cabeza. No todos lo hacen. Tampoco es que sea pa estar orgullosa. Es, no más.

Bue, lo que quiero decir es que estoy acomodando cosas en este blog, incluyendo, cambiando y sacando. No tiene que ser, pero de acuerdo al consabido y mencionado egoísmo, quiero.

Ojo que son cosas que han cambiado a través de los años y no son de un día para otro… y son menos importantes de lo que parecen. No matan.

A ver que foto pongo, porque el ojo que alguna vez puse está bastante más arrugado que en esa época y las cejas menos tupidas. (Problemas hay que tener)

Y me faltan los agradecimientos, y los doy: sentidos agradecimientos a los que me leen, a los que se dan el tiempo de conversar conmigo, pero muy especialmente a los que se dan el tiempo de entender. A los sutiles que piensan y no dicen todo, a los que les cuesta y aún así (me) aguantan.

Pero tengo que ser sincera, agradezco a los que pasaron por acá, sintieron que “nadaquever conmigo esta mina” y siguieron de largo. Por qué no? Me parece totalmente legal, les quedo agradecida. Yo sufro sinceramente con ciertas maneras de ver la vida, que no entiendo. Tampoco es que no aguante, pero reconozco que tengo límite, y lo que si no soy es masoquista.

Y me falta darles las gracias a quienes no vienen, o vienen poco, pero que escriben cosas en sus blogs que me mueven, que me hacen salir la mejor de las comentarista que hay en mi y que seguiré visitando aunque no le den bola a este otro lado mío. Bien ahí.

Pero volviendo a uds los que están, sería un crimen menospreciarlos como amigos de blog que somos.
Gracias por ser el aporte que son. Gracias a los que leo, los que me leen, los que opinan a los que me dejan opinarles. Gracias.

Ya, como aviso de movimientos, esto basta.
Ya, y sigo con mis tonteras.

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