ya sé que es 11… no sé si tengo tanto que decir que me atraganto o no tengo nada, pero nada que agregar a lo que muchas otras personas ya han dicho.

Lo que si sé es que espero con todo mi corazón que no se mueran los mapuches que llevan 63 días en huelga de hambre.

Y, también, que este comentario en un periódico digital, el mostrador.cl, dice algo sobre la guerrilla en Chile que interpreta a muchos de mis compatriotas y por supuesto a mi también:

“Pato. Mi opinión es solo eso. Formada sin tener todos los antecedentes, pero habiendo vivido toda la dictadura en Chile y aportando algún grano de arena a la batalla por la democracia.
Suena bonito decir que recuperamos la democracia con un lápiz. Pero eso es hipocresía y manipulación de los hechos. Las cosas fueron harto más complejas. El éxito de una operación a corazón abierto no es sólo del director de la clínica ni del que puso la última sutura.
Lo que reivindico es la entrega de miles de jóvenes que arriesgaron y ofrecieron la vida por Chile. En cualquier legislación internacional la defensa contra una tiranía considera válida la oposición armada. Intentar desconocer eso implica restarle méritos a nuestra propia lucha por la Independencia de la que nos sentimos orgullosos.
Mirar un proceso histórico con microscopio y luego de 20 años nos lleva a distorsionar y desmerecer lo realizado. Si aplicamos el microscopio al proceso de Independencia de Chile concluiríamos que todos los líderes republicanos eran unos bastardos, egoístas, asesinos, complotadores, individualistas, autoritarios, figurones y traicioneros. Pero dieron su vida por ideales con que hoy nos llenamos la boca y celebramos en Septiembre.
Evidentemente no tiene sentido idealizar a nadie, principalmente a personas que nunca pretendieron ser ideales ni modelos de nadie. Solo actuar de acuerdo a su conciencia sin importar el riesgo.
Igualmente, no tiene sentido pretender ignorar el rol que el FPMR tuvo en la moral de aquellos millones de pobres que tu mencionas, y en los trabajadores, que fueron los que pusieron su fuerza en las calles y en las protestas masivas.
Y conste que no desmerezco el valor del trabajo del pijerío democrático de la época. Eran necesarios por el peso publicitario y sus contactos internacionales.
En resumen creo que el alto costo en vidas que dejó la lucha por la Democracia, merecíaa bastante más que la cagona “democracia en la medida de lo posible” que obtuvimos en la última línea del balance.”

Uno de los muchos textos por el estilo que responden al artículo del diputado Leal.
Le pertenece al Sr. Pablo Ortega, o por lo menos así está firmado.