Mi marido que es de la generación de los europeos de Chernobil me dice que con la contaminación actual reconocida oficialmente en Tokio-1000 veces por sobre el límite de radioctividad permitida- lo que salva son los vientos.
Y a mi esto me recuerda Libia.

Si, porque en esa época, la del accidente de Chernobil, EEUU y la Unión Europea hicieron un escándalo mayúsculo mientras la Unión soviética se callaba.

El accidente de Chernobil fue conocido en “occidente” cuando los Suecos midieron altos niveles de radioactividad en su país y sacaron las conclusiones correspondientes.
Esa desconfianza en la información imperialista -si, le llamo así y no me arrugo- a veces nos hace, como tercer mundistas, más daño que beneficio. Y de paso, dañamos a otros y a nuestras propias metas.

Así como se puede hablar de que una política antinuclear consecuente NUNCA fue interés de los gobiernos estadounidenses, ni de cara a su pueblo, ni de cara a los ajenos, también se puede hablar de como sacaron “provecho” político del accidente. Por su parte, los soviéticos, hubieran preferido no hablar de eso, impidiendo así la prevención de daños en el resto del mundo y en su propio país.

Además, la polítca de apoyo que LE DIMOS, los tercermundistas ANTI-Imperialistas, con nuestros: “todo es mentira del imperialismo norteamericano”, “que se callen, porque ellos son los primeros en utilizar la energía nuclear de forma irresponsable”, o “lo que quieren es debilitar a un país que no es de su órbita”, impidieron y obstaculizaron una serie de posibles medidas políticas a posteriori, como el pedir el fin de la construcción de centrales nucleares en el mundo y en especial parar el uso de esta en países con inestabilidad política, Irán y Libia, por ejemplo – aquí además, los tercermundistas argüíamos que se nos mantenía alejados de forma poco democrática del avance científico– y así nos uníamos a la más rancia derecha europea y ayudábamos a torpedear el cambio a otro tipo de energía en países como Alemania, que pueden permitírselo YA. Cosa que nos beneficia a todos.
Ya sé que ese argumento fue usado para invadir Irak. No quita que si me preguntan si quiero que los alemanes les vendan armas nucleares al Irak de aquellas épocas o al actual, Iran o Libia, YO esté en desacuerdo, como toda la izquierda alemana.
Ni pizca de “solidaridad internacional”.

La derecha en el gobierno alemán actual está tratando de evitar el cumplimiento del acuerdo firmado por el pasado gobierno socialdemócrata-verde de cierre de las centrales nucleares productoras de energía eléctrica, a ver que dicen los de la derecha sobre la mentada “limpieza” de este tipo de energía ahora que tenemos la bomba de tiempo en Tokio. Nosotros, los de izquierda, cuando nos tocó hace 25 años atrás y frente a Chernobyl, ya aullamos: todas exageraciones imperialistas. (Me incluyo)

Por eso, no llamo a creerle al imperialismo norteamericano con su costumbre de manipular las noticias, si no que llamo a no aliarnos en esta vuelta con dictadores, dictadorcillos y tiranuelos a los que hace rato tampoco les importa su pueblo, o por lo menos nunca más que su propia familia siempre en puestos de influencia e importancia. ¿Casualidad?
Nosotros que sospechamos de todo, ¿por qué de estos no? Bueno, porque en algo hay que creer. Otra cosa no se me ocurre.

Ya sé que esto es más dificil que apoyar ciegamente a todo aquél que esté como nosotros en una lucha contra el poder hegemónico de EEUU, pero estos “otros” son gente que también nos manipula simplemente diciendo lo que todos los de su calaña dicen: después de mi, el fin del mundo.
Además, no están por por la liberación, la paz y el desarrollo de nuestros pueblos.

Estados Unidos y occidente quieren precios bajos para el petróleo de la región. De hecho, mi periódico lo dice claro, la pregunta para ellos es: ¿Qué nos encarece más la bencina, una democracia o una dictadura?
Hasta ahora EEUU apuesta a las dictaduras, porque no nos contemos historias, miren a los de la liga árabe y muéstrenme un demócrata.(A parte que la liga es un invento de los ingleses cuando les tocó ser hegemón y qué vamos a esperar de ellos). Muchos de nosotros, los del otro lado, los de abajo y a la izquierda, parecemos preguntarnos constantemente: ¿Qué es peor para el imperialismo? Y lo demás que lo resuelvan los libios, que se frieguen, pero solos, siempre y cuando sea INconveniente para EEUU lo que quieren, si no, mejor que se queden como están. ¡Justo lo que quisieran los gringos pero al revés!
Flor de solidaridad internacional.

Nosotros que lo hemos vivido, esto de estar entre los gringos y la democracia de mierda o “democracia” a media asta, es nuestra responsabilidad contar la historia. O el pedacito que llegamos a vislumbrar de ella.

No a las centrales nucleares, y no es que quiera HidroAysén. No a Gaddafi, y no es que esté pidiendo la intervención militar estadounidénse en Libia. Déjenme ser dueña por lo menos de mis propias palabras y mis pensamientos.

Y dejo los NO hasta acá, aunque se me ocurren un par más. Lamentablemente.

Y SI A LAS ENERGÌAS RENOVABLES Y LIMPIAS y a pensar en todas las formas de lucha y no en una sola: “lo que ellos quieren, seguro no me conviene”
Yo creo que por ahí empiezan las revoluciones, permitiéndose pensarlas.