Aló! hablo con el teléfono de violencia contra la mujer?
No, acá atendemos todas las violencias.
Ah! entonces me equivoqué, hablo con la comisaría de la esquina. Disculpe.

Veamos, comencemos desde el principio. ¿Son las mujeres un grupo con intereses especiales y propios de “mujeres”?

Si y no.
Si porque es evidente que si las mujeres si ganan en Europa al rededor de 23% menos que los hombres en promedio- no importa que posición ni calificación, desde la ejecutiva, pasando por la médico hasta la limpiadora- no sacan mucho con buscar una solución ajena al hecho de que son LAS MUJERES las que ganan menos.
Ponganse a pensar que hay preocupación por la cesantía juvenil, los sueldos de los jóvenes en sus formaciones profesionales. Es absurdo pensar que las mujeres no son grupo con intereses propios.
Y no, no lo son porque no es un grupo homogéneo, las mujeres no pertenecen todas a la misma clases social, por ejemplo. Una diferencia evidente es cuando una mujer está en la casa y preferiría que a su marido-proveedor le dedujeran de los impuestos el hecho de serlo, o sea, ella es carga familiar del trabajador. Si la mujer trabaja, no va a querer la deducción de impuestos solo al marido puesto que ella coopera económicamente al grupo familiar. Cómo soluciona cada pareja este tipo de disyuntivas es otra cosa dentro de las bases del trato de un Estado a sus ciudadanos (y ciudadanas, ya hemos visto que no es lo mismo).

Las diferencias económicas, empero, se mantienen y con desventaja para el patrimonio acumulado por la mujer en su etapa producctiva y reproductiva. Qué se casó con un hombre generoso y fantástico? Siempre le gustó la casa y los chicos no están con el padre como con ella. Bueno, no hay problema, pero su patrimonio no es el del hombre y la sociedad debe tener una respuesta para el problema real que significan las que el príncipe azul abandono con 5 hijos, todos cesantes. (Ya con uno… pero es que no me resulta la seriedad a mi).

Una consejería para hombres no tiene por qué poner el acento que pone una consejería para mujeres en este punto. Sin tomar en cuenta, esta vez las consecuencias de la enseñanza de los roles femenino -pasivo, maternal, protector, dulce- y masculino -agresivo, pujante, protector activo- que también influyen al momento de valorar, contar y denunciar una agresión física, podemos decir que la seguridad económica, la posibilidad de realizar una denuncia y no morir de hambre en el intento, debe haber un consejo especializado en mujeres: POR ESO EXISTE EL TELÈFONO DE DENUNCIAS DE VIOLENCIA MACHISTA.
Es porque la diferencia está, entonces la reconozco y la privilegio en las medidas.
No es la diferencia de trato el problema, ser diferentes no es problema, es la diferencia de trato QUE CONLLEVA LA DESVENTAJA de las mujeres, en este caso, golpeadas. Ya se sabe que van 38 mujeres muertas a manos de hombres vinculados a ellas en su entorno íntimo. Si hubieran llamado al teléfono… como la última, la chica de 13 años en ese pueblo perdido.
No puedo evitar pensar que podría ser la hija de cualquiera de nosotros.

Nadie quiere ser víctima y nadie quiere tener privilegios que no vengan de sus méritos, pero la vida no es así y si nosotras no aceptamos que se nos privilegie por orgullo, falsos conceptos de igualdad -que no es- o de libertad, estamos retrasando aún más mejoras en las condiciones de nuestras hijas. Seamos responsables.

Volviendo a los golpes y al teléfono: Que una mujer golpeada promedio -en realidad la gran mayoría, pero yo quiero que se me lea y no darle susto a nadie mostrando la realidad de golpe y porrazo- se la va a pensar antes de iniciar un juicio mediante demanda al hombre del que depende. La influencia es tan grande que podemos ver en España directamente como funciona: Link a El Mundo.