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Y no pienso empezar sin esta canción que se me quedó cuando empecé a hablar de cosas:
Yo vengo a ofrecer mi corazón:… quién (fue el fresco de raja, el pusilánime de mier… que) dijo que todo está perdido.

¿Te llevas bien con tu suegra?
Me llevo bien. No le hago exigencias de madre de mi marido, ni de hermana (tiene la edad de mi hermana), ni menos de abuela. Mis expectativas cambiaron y ella de amiga lo hace bien. Y desde que es así, ella es mejor en sus otros roles y yo sufro menos por mis hombres… este… cuál era la pregunta? Ah! Si! Si, me llevo bien.

¿Cuál es tu reto?
A parte de ser más breve en mis respuestas, no ser tan requete miedosa. ¡Qué miedosa que soy! A veces cuando me dicen, qué valiente! Yo pienso, pero si hice lo que hice de puro miedo que me da no hacerlo. Uno pierde mucho del presente por susto.
(Releyendo a Pablo me acabo de dar cuenta que cómo seré de miedosa que no puse dar el examen de grado. Me cago cada vez que ya estoy lista. Ahora.)

¿Qué le dirías a tu jefe si te toca la lotería?
No le diría nada, ella no tiene nada que ver en el asunto. Y si se entera, esto es Alemania, ella me felicitaría y listo. A otra cosa mariposa.

¿Qué harías si descubrieras que alguien te está mintiendo?
Me encantaría decir que me da lo mismo, pero eso no me lo creo ni yo. Generalmente arranco sin dar explicaciones. A perderme. Me dan miedo los mentirosos. Por supuesto que depende del calibre, las consecuencias de la mentira y de la cercanía con la persona que me miente, pero la primera reacción es arrancar.

Si se quema tu casa y solo puedes salvar una cosa ¿Qué salvas?
Me pasa como a Luisa, pienso en la Laptop primero… pero no tengo todas las fotos allí… el retrato de mis padres… el pañuelo de mi padre… no sé… igual podría vivir sin nada si mi marido y mi hijo se salvaran. Qué tanto ¡oh!

Entras en un sitio con mucha gente, ¿qué haces?
Nada más fácil para sentirse sola. Me busco un traguito y me siento por ahí. Una de las cosas que disfruto de ser adulta -ejejem, mayorcita- es que la gente en masa me da lo mismo.
Igual las masas cuando hay mucho contacto físico inevitable no me son agradables, por ejemplo no voy a los mercados de navidad por eso mismo.

¿Ves el vaso medio lleno o medio vacío?
Proceso: qué bestia lo vacío que está esto!!!… mmmh… bue pero queda bastante, tampoco hay que exagerar… bue! Además si tampoco tengo tanta sed, pa que quiero más.
Y aparte, no estamos nah en el desierto, así es que es cosa de buscarnos la llave del agua y llenarlo de nuevo. ¡Qué tanto oh!

Te encuentras una lámpara mágica, ¿qué tres deseos pedirías?
Salud para todos los míos, fiesta para las alegrías y consuelo para las penas.

¿Cuál es tu canción favorita?
Hay muchas que parecen que las hicieron para mi, pero soy de letras más que de músicas. Me gustan las que dicen cosas. Si tuviera que elegir una elegiría cuatro: My favorite things por Coltrane, el viejo comunista de Manuel García y Razón de Vivir de Heredia para terminar resignándome y quedándome con Volver a los 17 de la Violeta porque es una canción absolutamente perfecta que tiene el ritmo ya desde su letra, llena de energía y llena de verdades y si no puedo quedarme con más que una… menos mal que esto es un juego no más y no es necesaria tamaña tontera, y puedo elegir unas veinte más.

¿Por qué creaste tu blog?
Porque quería escribir en mi idioma. Recordar lo que era dejarse ir, crear una historia en mi idioma, contar en mi idioma. Solo en mi idioma soy capaz de iniciar una frase sin saber que voy a poner y terminar contando algo. Me encanta desde que descubrí que puedo escribir sobre cualquier cosa y saldrá un texto. Si bueno o malo ya es otra cosa, pero texto. Increíble.
Es un poco como cuando empiezas una canción conocida, la vas cantando sin pensarla, sin estar recordando todo el tiempo el final o esperando algo, y te va sorprendiendo que sabes que viene ahora, y ahora, y ahora. Eso me pasa en mi idioma. En alemán soy menos tangible y las soluciones no son óptimas.

¿Cómo te ves dentro de 5 años?
Esto es un problema … por supuesto que hay cosas que ni las pongo en duda, pero otras, … le tengo miedo al poder de la vida vista como la canción de Silvio: causas y azares. Me refiero que unas cosas vienen porque las buscas y otras llegan solas y que me es difícil pensar en cómo será todo en 5 años. Sé que eso solo muestra mi trauma, pero no puedo evitar no ser suficientemente valiente como para hacer planes a 5 años plazo. Me gustaría que en general las cosas fueran como son ahora y de ahí vemos. Un poco de confianza en las causas y azares no estaría mal de mi parte.

¿Qué hubieses querido ser? (Que no sea la profesión que tienes ahora)
Periodista o, mejor, documentalista. También me habría conformado con ser la primera bailarina del Bolshoi o cantante de ópera. Jejejeje… yo por pedir ni me corto y una vida no me alcanzó para todo lo que me interesó en esta.

¿Cuáles son las tres cualidades que más valoras en tu pareja (real o potencial)?
Su paciencia, aunque no la superficial que no la conoce, la otra la profunda, su generosidad y su capacidad de sobreponerse a unos padres horribles -como padres- y así conseguir criarse solo y terminar siendo el excelente padre y compañero que es. Y me faltaría nombrar que cuando de verdad se necesita tiene un valor para estar vivo que me deja frita. De la parcialidad de esta pregunta me voy a vengar al final, no crean que es tan fácil esto de decir las cosas así sin anestesia en público.

¿Qué cosa te gustaría hacer, sí o sí, antes de dejar este mundo?
Ver crecer a mi hijo. Me lo tomo a mal con Dios y los hados si pasara cualquier otra cosa que me lo impidiera.

¿Estás feliz con quien eres? Si pudieras, ¿Cambiarías algo? ¿Qué y por qué?
¡Y si! Más que nada una se acostumbra a si misma, no es una alegría loca, pero ¡ Y que tanto oh!
No, mejor no cambiar nada, si no quién sabe que terminaría desapareciendo de mi vida. No dejémoslo así no más.

¿Tu lugar en el mundo?
Con los que quiero y me quieren, que es ahí donde la necesitan a una y dónde una necesita estar.

¿Una frase?
Los sentimientos son olas y no piedras que nos caen encima. Pasan.

¿Qué haces para mimarte?
Levantarme muy temprano para estar sola, sola y sabiendo a todo el mundo dormido y tranquilo, trabajar en algo o aprender algo, nunca falta, en ese silencio. Me encanta, es un regalo de la vida.También resulta al revés, que todos se levanten temprano y salgan y yo me quedo en la cama esperando que me llamen para el desayuno, simplemente pensando.

¿Qué haces cuando sentís que no tienes ganas de nada?
Estar un poco sola y contigo misma siempre me ayuda a reubicarme y seguir.

Una pregunta que me gusta mucho: ¿Si pudieras cambiarte por alguien, por quién te cambiarías?.
No creo en que otras vidas sean mejores. No creo. Debe ser algo así como lo que se dice en alemán: no hay mal tiempo, solo mala ropa. Con las vidas pasa lo mismo. Cada cuál tiene sus penas y sus alegrías. No me cambio por nadie. Sinceramente.

Si les hiciera una pregunta les preguntaría que es lo que menos les gusta de su pareja. ¡Ah! Ven!! yo les dije, soy vengativa:
Seguramente lo que menos me gusta de la mía es que si está mal con otros trata sin paciencia a quien lo quiere. Muy feo eso. Sobretodo con Adri, que yo me defiendo sola.

Y como yo soy yo, les cambio las reglas. Con que la gente que pasa por acá y ya hicieron la encuesta vayan y respondan esta última pregunta, me conformo. (A ver, Pablo, Luisa, Chiru y el resto… van pasando de a uno.)

Toca fútbol.

Yo quería tenis porque el club queda al lado y las amigas de la época del jardín, cuando empezaron con el deporte, todas eran de tenis.
Hay que recordar que las reglas además dicen que más de 3 citas por semana después de la escuela no son permitidas, porque un poco de estar consigo mismo y en riesgo de aburrimiento es un derecho humano que como madre trato de respetarte.
La cosa es que finalmente igual fue fútbol, simplemente porque a mesié no le gusta el tenis y listo.

La otra es que un deporte tiene que ser, y desde entonces, desde el año aquel, es fútbol dos veces a la semana.
Pero cuesta en invierno.
Y cuesta también cuando no eres la estrella del equipo y cuando para dejar de ir a fútbol definitivamente, tu mamá te pide que te inscribas entonces en otro deporte y tú no eres de los que cambien nada rápidamente y menos los deportes, y ya llevas del año 5 de tu vida haciendo este deporte y no es que no te guste, es que no te mata no más, y, y… y seguimos así.

Lo peor es cuando llama tu amigo y compañero de sufrimientos él, que el único real esfuerzo que está dispuesto a hacer es el tratar de no ir al entrenamiento. Y tú lo sabes, él no ayuda dando ánimos, él más bien te quita energía. Digámoslo claro: es más re flojo que la mandíbula de arriba.

Y comienza el ritual del sábado con la llamada.

Vía su madre al teléfono, te manda decir que él no va al entrenamiento porque le duele la cabeza, y tú sabes que esa excusa en tu casa no funciona, porque la vez que dijiste que a ti también te dolía la cabeza tu mamá te contestó que lo mejor para eso era el deporte al aire libre y te mandó con más gusto a jugar al fútbol.
Y lo peor para ti es que si se lo recuerdas- que los sábados lo recuerdas cada vez que tu compadre quiere usar ese truco y le resulta- que fue capaz de mandarte a jugar en situaciones en las que otras madres reaccionan muy diferente y dejan al chico quedarse en casa. La vieja, va y te recuerda, por su parte, que fue como dijo ella y que se te quitó todo malestar ya con el airecito que tomaste desde tu casa a la puerta del auto que te lleva a la cancha. MILAGRO, te gritó al partir y hasta te agitó la mano a manera de despedida.

Además, no es tanto que no quieras entrenar, es que te da rabia que al otro le resulten todas sus excusas y a ti no te dejen pasar una.

En esa discusión de valoración de recuerdos estábamos cuando llamó tu compañero de lides, por segunda vez, y esta vez de manera personal y sin intermediaria para decirte que si iba, que su mamá y él lo habían vuelto a conversar y que mejor iba.

Santo remedio, se te olvidaron todas las penas y los reproches para con la incomprensión de tu mamá, y santa decisión de partir al entrenamiento.

Doce años y todavía te van a dejar en auto al entrenamiento, pero ese tema más vale no sacarlo a colación, en estos momentos, porque ya tu mamá te advirtió que en verano, a más tardar, sería hora que se fueran solitos y en bicicleta.

Y así se van armando los recuerdos.

No sé por qué pero creo que esta vez la que se salvó fui yo, tu mamá, porque casi quedó para siempre eso de: enfermo y todo me mandaban a entrenamiento en invierno y con nieve. Ahora en cambio la historia es la historia de las cosas que inventaba tu amigote para no ir a entrenar y de como no le resultaban.

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Más que nada- esta manipulación de la plantilla que recién empieza- ha sido un ponerse al día conmigo misma. Con lo que leo y no leo, con quien tengo relación, con quien ya no tengo, con quien se fue y no volvió, con quien tengo la esperanza de volver a ver y con todos los etceteras que ameriten.

Definitivamente esto de los blogs, en estos 3 o 4 años que estoy, ha cambiado y me ha cambiado.

Escribir es para mi una oportunidad personal y, por eso, en primer lugar de estar conmigo misma. Aunque sé que de alguna manera todos somos personajes de la historia que escribimos en el blog y la sinceridad aquí es la del autor, por eso es desubicado esperar ciertas verdades, realismos o sinceridades en un blog.

Tal vez porque mi mundo es en otro idioma y me hace falta un especie de revisión o de conversación conmigo misma en mi idioma interno, el de las Nouancen (Mi idioma interno en realidad es mezclado, como el del lector de Juanito von Lutschbonbon, se acuerdan?), me hace bien tenerlo a este blog.

A veces me siento terriblemente egoista con esto de que el blog es mío y hago lo que quiero y cuento lo que quiero y como quiero, pero entonces me acuerdo que esto puede uno seguirlo de largo y no leerlo y entonces me siento normal nomás, y buena pa escribir lo que se me pase por la cabeza. No todos lo hacen. Tampoco es que sea pa estar orgullosa. Es, no más.

Bue, lo que quiero decir es que estoy acomodando cosas en este blog, incluyendo, cambiando y sacando. No tiene que ser, pero de acuerdo al consabido y mencionado egoísmo, quiero.

Ojo que son cosas que han cambiado a través de los años y no son de un día para otro… y son menos importantes de lo que parecen. No matan.

A ver que foto pongo, porque el ojo que alguna vez puse está bastante más arrugado que en esa época y las cejas menos tupidas. (Problemas hay que tener)

Y me faltan los agradecimientos, y los doy: sentidos agradecimientos a los que me leen, a los que se dan el tiempo de conversar conmigo, pero muy especialmente a los que se dan el tiempo de entender. A los sutiles que piensan y no dicen todo, a los que les cuesta y aún así (me) aguantan.

Pero tengo que ser sincera, agradezco a los que pasaron por acá, sintieron que “nadaquever conmigo esta mina” y siguieron de largo. Por qué no? Me parece totalmente legal, les quedo agradecida. Yo sufro sinceramente con ciertas maneras de ver la vida, que no entiendo. Tampoco es que no aguante, pero reconozco que tengo límite, y lo que si no soy es masoquista.

Y me falta darles las gracias a quienes no vienen, o vienen poco, pero que escriben cosas en sus blogs que me mueven, que me hacen salir la mejor de las comentarista que hay en mi y que seguiré visitando aunque no le den bola a este otro lado mío. Bien ahí.

Pero volviendo a uds los que están, sería un crimen menospreciarlos como amigos de blog que somos.
Gracias por ser el aporte que son. Gracias a los que leo, los que me leen, los que opinan a los que me dejan opinarles. Gracias.

Ya, como aviso de movimientos, esto basta.
Ya, y sigo con mis tonteras.